Maximiliano Gallucci el «clown» de Juntos por el Cambio en el HCD

Y Maximiliano Gallucci insiste en su campaña política de decir mucho, para no decir nada. A sabiendas de que en Avellaneda existe la posibilidad de ganarle al oficialismo no por méritos de la oposición sino por el cúmulo de errores que viene sosteniendo el oficialismo, que se encuentra atado a seguir financiando dependencias que dan pérdidas pero que se mantienen porque son usinas para generar contención de activistas políticos, en general militantes de izquierda.

El otro gran problema del oficialismo en Avellaneda es sostener los «acuerdos económicos» con los referentes de la industria local, con quienes se hicieron excelentes negocios con el dinero público, pero en su voracidad, estos quieren más y hoy se apoyan en la oposición que viene con mejores propuestas de riqueza, ejemplo la familia Gallucci con sus despidos de trabajadores sin indemnizar, precarización y crecimiento patronal, a eso se le pueden sumar los negocios inmobiliarios de Sebastián Vinagre y sus socios por dar dos ejemplos.

De esas cosas Gallucci ni opina, pero sí va por lo que no afecta a nadie de los grandes especuladores y es prometer alivios fiscales, trámites comerciales gratuitos y más cosas que en realidad no cambian nada para la mayoría de los vecinos, que benefician a los mismos especuladores de siempre que son los que hoy tienen capacidad de inversión y que además son medidas contrarias al discurso que ellos mismos pregonan, es decir, para Gallucci, transferir recursos públicos de la asistencia económica a vulnerables a oportunistas emprendedores mejoraría la economía??. Sí de los que pretenden que el Estado y los vecinos con los impuestos financien sus negocios, es decir, le sacamos a unos para darles a otros, solo cambia el tenedor del beneficio, no mejora nada para el conjunto de ciudadanos.

Medidas tan ridículas solo pueden ser propuestas por un ignorante o un negrero, con odio de clase, no se trata de sacar la asistencia o planes si quieren llamarlo así, para financiar negocios de privados que hoy financian las campañas de la oposición mientras se frotan las manos pensando en los beneficios que tendrán.

Tan irreal es lo propuesto, que el intendente de Lanús Néstor Grindetti, tiene similares impuestos y tasas, con una inversión mucho menor en obras públicas, pero Gallucci, parece que no se enteró.

Vayan por lo concreto, tengan el valor de ir por mejorar los gastos del municipio que no aportan ningún beneficio a los vecinos, lo único que se les ocurre criticar es las mejoras de clubes o plazas, pero eso tiene un presupuesto destinado que se ejecuta y se termina, hay dependencias e institutos municipales deficitarios, que cuestan millones mantener y que no aportan nada, donde generalmente se financia a personas que ni siquiera viven en Avellaneda. Digo, siguiendo la lógica de ustedes, raro que no vayan por ese lado que sería justificado y coherente.

Estas incoherencias y promesas ridículas ocurren porque no saben nada, no caminan de verdad el partido, se creen que con un par de fotos callejeras, una sonrisa y fingiendo interés en la mirada ya saben que quiere el vecino, el vecino quiere políticos profesionales y no tocadores de timbre que sonríen como empleado de una cadena de hamburguesas.

Siguen pataleando sin decir nada.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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