Lomas de Zamora: Rechazan un nuevo pedido para postergar el juicio por la Masacre de Wilde

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora rechazó el viernes último el pedido de la defensa de los nueve ex policías acusados por la denominada «Masacre de Wilde», un emblemático caso de gatillo fácil cometido hace 26 años, para suspender la audiencia preliminar al debate prevista para el 30 de marzo próximo.

Los familiares de las víctimas habían manifestado su preocupación ante la posibilidad de una nueva postergación. El TOC 3 tiene el expediente para realizar el juicio oral desde hace casi 5 años.

La audiencia preliminar que pretendía suspender la defensa es el paso previo al juicio oral. Con la determinación del TOC, se determinarán los testigos y serán los jueces en un breve plazo quienes fijarán la fecha del debate oral.

La emblemática causa está por cerrarse en 2013 cuando un fallo de la Suprema Corte bonaerense y luego el impulso del juez de Garantías 8 de Lomas, Gabriel Vitale, permitieron que los ex policías estén hoy más cerca del juicio oral.

El pedido para postergar la audiencia preliminar había sido realizado por Roberto Fernández, defensor oficial de los ex policías Osvaldo Lorenzón, Eduardo Gómez y Marciano González, quienes deberían estar en el banquillo de los acusados junto a Roberto Mantel, Hugo Reyes, Pablo Dudek, Julio Gatto, Marcelo Valenga y Marcos Rodríguez.

El defensor oficial argumentó tres motivos para la suspensión, uno de los cuales vinculado a que se hizo cargo del caso en diciembre último, cuando estaba preparando otra defensa en otra causa que tenía repercusión pública, y que necesitaba «tiempo» para analizar la «voluminosidad» del expediente y «los innumerables planteos» realizados en el marco de la investigación que ya lleva 26 años.

Además, en su escrito Fernández dijo que recurrirá a Casación ante el planteo de quien ejercía la defensa anteriormente para que los imputados sean enjuiciados a través del sistema por jurados.

Por último, el abogado recordó que por el estado de salud de González -tendría demencia senil- «obviamente» no puede tener «una charla para trazar la estrategia de defensa».

Los jueces Jorge Camino, Claudio Fernández y Marcelo Dellature ya habían suspendido la audiencia del 6 de diciembre de 2019 porque en aquella oportunidad también se plantó la imposibilidad de juzgar a González debido a su estado de salud, por lo que se ordenó una pericia médica que todavía no se realizó.

«Me opongo de manera categórica y contundente a la suspensión peticionada», indicó, por su parte, el abogado Annicchiarico, representante de Raquel Gazzanego, la viuda de Cicutín, uno de los asesinados junto al remisero Norberto Corbo y sus pasajeros, Claudio Mendoza y Enrique Bielsa, en el escrito que fue presentado ante el TOC 3.

El abogado aseguró que la pretensión «volvería a dilatar la marcha de este proceso, ya de por sí dilatado y entorpecido de manera insoportable desde que la Suprema Corte de Justicia de la provincia resolviera el 23 de noviembre de 2013 que debía efectivizarse el juicio por atroces hechos».

Para Annicchiarico, «no se entiende en qué puede impedir la realización de la audiencia preliminar» el hecho de que el defensor oficial haya recibido el expediente de la causa de la «Masacre de Wilde» en diciembre último para su estudio, lo que consideró que fue «un plazo más que razonable».

Finalmente, el abogado criticó a la defensora anterior Liliana Martínez que hizo el planteo de realizar un «juicio por jurados» y que, según su visión, «incumplió de manera reiterada y contumaz con su obligación de ofrecer prueba, generando un daño procesal evidente».

Tanto los ex comisarios Roberto Mantel, Hugo Reyes y Eduardo Gómez, como los ex subtenientes Marciano González y Pablo Dudek, y los ex oficiales Julio Gatto y Marcelo Valenga y Osvaldo Lorenzón, llegarán al juicio oral en libertad.

En tanto, el ex cabo Marcos Rodríguez es el único que está preso porque permaneció prófugo 20 años y fue detenido en 2014 en Córdoba.

En el debate, los acusados deberán responder por los delitos de «cuádruple homicidio agravado y un homicidio agravado en grado de tentativa», ya que una de las víctimas logró sobrevivir.

La «Masacre de Wilde» ocurrió el lunes 10 de enero de 1994, cuando policías de la entonces Brigada de Lanús persiguieron a los ocupantes de dos autos, presuntamente al confundirlos con un grupo de delincuentes que buscaban, y los asesinaron a balazos.

Las víctimas fueron el remisero Corbo y sus pasajeros Mendoza y Bielsa, quienes viajaban a bordo de un Peugeot 505, y el vendedor de libros Cicutín, que se trasladaba en un Dodge 1500, conducido por Claudio Díaz, el único que sobrevivió al ataque.

De acuerdo a los peritajes, ambos vehículos y las víctimas recibieron unos 200 impactos de bala calibre 9 milímetros disparados con pistolas y al menos un subfusil Uzi.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *