Las Micro, pequeños y medianos empresarios nucleados en la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN) advirtieron que en el país no hay un proceso inflacionario genuino, sino una expropiación del salario a manos de los grupos concentrados de la economía.
Sostuvieron que son las grandes corporaciones las verdaderas formadoras de precios y las que originan los ajustes que, en un mercado monopólico, erosionan el poder adquisitivo de los trabajadores.
Los fuertes ajustes de precios en determinados productos o servicios manifiestan la capacidad de reprimir del monopolio al consumo social de los sectores más vulnerables de la economía.
Las MIPyMEs, que representan un millón y medio de unidades productivas, aclararon que no pueden “provocar inflación ni manejar los precios con nuestra producción diversificada, y nos lastima y nos agrede el impacto que esta expropiación salarial tiene sobre la vida de los argentinos”.
La CEEN está confirmada por distintas cámaras que representan a micro, pequeños y medianos empresarios metalúrgicos, autopartistas, plásticos siderúrgicos y alimenticios.
También incluye a comerciantes, textiles, petroenergéticos, productores de bienes de capital, agropecuarios, agroindustriales y proveedores de servicios, entre otros.

