Lanús: Se entregó una de las mellizas acusadas por el crimen de Dylan Robledo

Una de las mellizas acusadas del crimen de Dylan Robledo, el joven de 20 años que fue asesinado el 18 de septiembre pasado en medio de una fiesta clandestina en Lanús, se entregó este miércoles a la mañana a la Policía. El martes, el Ministerio de Seguridad bonaerense había ofrecido una recompensa de 5 millones de pesos por datos para detenerla.

La joven, Brisa Ayelén Acebey, está imputada de  “imputada por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, y en las próximas horas será indagada en la UFI 6 de Lanús.

En la causa también está acusada su hermana Priscila Nicole, quien continúa prófuga a casi diez meses del homicidio.

Según la reconstrucción del crimen, esa fatídica noche del 17 de septiembre Dylan había salido con las mellizas y su amigo Damián, apodado “El Papu”, que además era primo de Brisa y Priscila. Los cuatro llegaron a un encuentro en un galpón de la zona de Lanús. Pasada la madrugada, se fueron a otra fiesta en una casa de Talcahuano al 3.600. Allí sucedió el homicidio.

Durante el festejo, el joven recibió un tiro en la cara cuando, supuestamente, una de las mellizas tomó un arma y comenzó a disparar. Desde entonces, Brisa, al igual que su hermana Priscila, había permanecido en las sombras.

Según recordó el portal Infobae, Brisa jugó como defensora las “Santitas de Boedo”, el equipo de fútbol femenino de San Lorenzo: debutó en Primera División el 20 de septiembre de 2019

“‘Las melli’ empezaron a tirar gas pimienta mientras bailaban con el arma en la mano. Se armó lío y le dieron un culatazo a Dylan”, relató un testigo directo del hecho a Infobae.

De acuerdo a ese relato, tras el golpe, Dylan perdió el conocimiento. En ese momento, una de las hermanas habría disparado: “El tiro le dio en la cara y lo mató al instante”, detallaron. Esta versión, hasta el momento, es la hipótesis principal del expediente.

Según la autopsia, Dylan Robledo murió de un paro cardiorrespiratorio traumático “siendo la causa originaria un traumatismo cráneo encefálico secundario al paso de un proyectil que ingresó por la mejilla derecha”.

El 23 de septiembre, cuatro días después del crimen, la familia de la víctima despidió sus restos en el cementerio municipal de Lanús. Horas después, con el apoyo de varios amigos, hicieron una marcha en una plaza de Valentín Alsina. Su temor era que el caso “quedara en la nada”.

Casi ocho meses después del crimen, la principal sospechosa e imputada por el delito ya está tras las rejas, aunque resta la detención de su hermana, quien también es buscada por la Justicia.

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