La «vuelta» de Cacho Álvarez al FPV genera desconcierto en el oficialismo de Avellaneda

Cacho-pensando La «vuelta» de quien nunca se separó del intendente Jorge Ferraresi, el ex intendente y actual senador Baldomero Cacho Álvarez, ha generado entre el oficialismo una serie de desencuentros, con declaraciones totalmente opuestas dentro del propio bloque que conduce el veterano Jorge Degli Innocenti.

Días pasados la concejal Verónica Juárez, en un acto de oportunismo y reflejos políticos para ganar un espacio y apoyo en su inclusión dentro del sciolismo, elogio el aporte que Cacho Álvarez puede aportar al armado local que propone a Scioli, como futuro presidente de La Nación.

En declaraciones a un medio, la concejal, celebraba «la vuelta» de Cacho, destacaba su experiencia y el aporte positivo que podía sumar alguien como el ex intendente, manifestaciones que como único objetivo tenían agraciar al actual gobernador y al senador, tal vez en busca de levantar su imagen, ya que el cambio que la concejal experimento abandonando temas sensibles en los que se había comprometido, hoy son su lastre y no logra despegarse de que muchos vecinos la consideren como uno más de tantos políticos oportunistas y mentirosos.

Al parecer el presidente del bloque del FPV en el HCD de Avellaneda, no fueron del todo de su agrado, cualquier expresión mediática pareciera que siempre tiene que llevar como última opinión la suya, así, Degli Innocenti, quien recordamos a los lectores y vecinos, debería estar en uso de licencia médica e incluso no conducir vehículos, salió a minimizar al ex intendente y a descalificar su forma de hacer política, negando que el bloque de concejales que tiene en el HCD se vayan a sumar a ellos, criticando duramente a los concejales que debatieron en las sesiones los proyectos oficialistas.

Con argumentos que el tiempo pasa, y que hoy el senador solo puede aportar su apellido ya que los jóvenes de 16 años no saben quien es Cacho, como no saben quien es Degli Innocenti, es un acto de sinceramiento, por lo que esperamos que estos meses sean los últimos del veterano concejal, que hoy no aporta nada a los vecinos, terminando su carrera política como un «títere» al servicio de quien no lo respeta ni a él ni a su familia, pero al parecer hay gente sin honor y ética que por seguir «jugando» al político se dejan denigrar.

La realidad es que Degli le debe la subsistencia política a Cacho, pero no deja de sangrar por la herida cuando creyó que su sueño de presidir el HCD, quedó trunco y eligieron el espacio de Cacho a Sandra Alice en su lugar.

Este es el panorama político actual en Avellaneda, concejales oportunistas, mentirosos y resentidos. Ojo a la hora de votar.

 

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

 

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