Iván Renkine y Gustavo Mari, dos manipuladores judiciales

Los dos empresarios de Pinamar, volvieron a manipular el sistema judicial al reiterar el pedido de una cautelar que obedientemente la Jueza de Paz Silvia Adriana Guglielmetti, acató sin dilaciones, extendiendo las medidas restrictivas contra Carina Zabala, la madre del joven Fausto Maldonado, que dedica sus días a pedir justicia por la muerte de su hijo y a mostrar las condiciones en las que muchos empresarios y funcionarios, ganan millones con la vida de los obreros de la construcción.

Desde El Sindical, invitamos a los que deben controlar la actividad de los magistrados en la provincia de Buenos Aires a que tomen nota de la situación absurda que se ha materializado en Pinamar, por un lado , tenemos a dos empresarios que junto a otros negligentes se encuentran imputados por homicidio culposo, reclamando que no los «escrachen» y por el otro, una madre pidiendo justicia por una muerte evitable, que además advierte sobre las irregularidades en los controles de las obras en la zona, ya que no es solo Pinamar.

Pero en la valoración que todo magistrado debe realizar al momento de analizar una medida, en este caso la cautelar, prioriza, la TRANQUILIDAD por sobre la VIDA.

La cosa se agrava desde el punto de vista legal, si tenemos en cuenta y para ser breve, que las medidas cautelares, son herramientas temporarias que no siempre son concedidas por los magistrados y que son la excepción y no la regla, como parece pretende imponer el Juzgado de Paz de Pinamar.

Los disparates argumentales vertidos en el expediente por el abogado de los empresarios, el abogado Faustino Linares, solo pueden encontrar acogida en Pinamar, donde al parecer los «contactos» por compartir actividades personales, deportivas, lúdicas y hasta de vicios, pesan más que el respeto por las garantías y derechos constitucionales,

Este círculo de poder, sigue subestimando la paciencia de los vecinos y de los ciudadanos, tal vez todos no entiendan que jurídicamente la actuación del Juzgado de Paz es un mamarracho jurídico, donde todos los involucrados se conocen y avalan cualquier medida aún a sabiendas de que está mal porque son ellos los que tienen el poder de decidir y de imponer sus fallos.

La lucha por Justicia por Fausto va mostrando quién tienen IMPUNIDAD en Pinamar, donde abogados, secretarios y otros funcionarios judiciales conviven a diario dentro del ámbito judicial y hasta académico, ya que muchos son docentes en la UADE, que a esta altura su prestigio como universidad se ve empañado por estar ligada a todos los escándalos que ocurren y formar parte de eventos de dudosa ética.

Lo que no ven, todos estos despreciables colgados y viviendo del poder, es que la injusticia genera reacciones, no se puede tapar el sol con un dedo y si sos un sorete, no se puede evitar que te escrachen manipulando la justicia, porque están generando un repudio que crece entre los vecinos de Pinamar e incluso con muchos usuarios de redes sociales que quieren manifestarse en contra de la CENSURA a una madre que pide justicia.

Cuesta creer que alguien que se jacta de tener calle, experiencia e inteligencia, no entienda que genera cada día más repudio, que sus supuestos «chistes» sobre las mujeres quedaron en el tiempo y que él no es Emilio Disi en alguno de los papeles de Rompeportones.

Mientras el Municipio de Pinamar sigue siendo de mínima negligente en los controles de las obras, la UOCRA sigue mirando para otro lado y con una mano para el lado de los empresarios, el Ministerio de Trabajo Bonaerense que conduce el «sindicalista» Walter Correa no solo no controla, sino que mienten en los informes lo que es más grave porque no se trata de una ausencia sino de un encubrimiento.

Las cosas como son, hay una grave AUSENCIA de JUSTICIA, que toca a muchos, que mancha instituciones, incluso a la Suprema Corte de Justicia Bonaerense.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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