Incendio en la Catedral de San Nicolás: el Obispado se presentó como querellante en la causa

   Fue luego de que se dispusiera la liberación del único inculpado por el siniestro ocurrido a fines de enero de este año. Para el fiscal, hay pistas no investigadas.

El Obispado de San Nicolás se presentó como querellante en la causa que investiga el incendio ocurrido el 26 de enero último en la Catedral de esa ciudad, que ocasionó graves daños en el edificio y la pérdida de piezas históricas e irrecuperables.

Con esta figura, la entidad religiosa solicitó que a la carátula de Incendio que tiene la causa se aplique un agravante contemplado en el Art. 41 de Código Penal que eleva la condena un tercio a fin de que Mauro Daniel Sosa -el único mayor inculpado y detenido por el siniestro- regrese a prisión.

Vale recordar que la libertad del imputado fue concedida el 5 de septiembre por el juez subrogante Anselmo González – Juez de Ejecución- quien reemplaza en su tarea al juez de la causa Dr. Ricardo Pratti. Ahora, tiene que expedirse la Cámara de Apelaciones. De prosperar el pedido de la querella -que es acompañado por el fiscal de la causa Dr. Tanús- Sosa tendrá que volver a la Unidad Penal 3 en la cual ya estuvo ocho meses detenido.

En la causa, se llegó a sospechar de Sosa y de otros dos jóvenes que viven en situación de calle, luego de que uno de ellos, que es menor de edad, se presentara en la comisaría para autoincriminarse el hecho, indicando que utilizó kerosene para prender fuego. Aseguró que lo acompañaban Sosa y otro muchacho de apellido Medina, pero que ninguno de los dos estuvo a su lado cuando habría realizado el siniestro. No obstante, el menor fue llevado a internarse, Medina quedó libre y Sosa preso, aunque nunca reconoció que había participado del inicio del incendio.

Para el fiscal y la querella, hay procederes de la justicia que no cierran. Ninguna de las imágenes de cámaras de seguridad cercanas viales pueden ubicar a los jóvenes ingresando a la Iglesia Catedral y la utilización de combustible tipo kerosén quedó desvanecida fundamentalmente por las pericias realizadas por los bomberos.

Asimismo, en la causa figura una testigo -Beatriz Rivarola- que declara sin dudar que el día del incendio vio a tres hombres haciendo tareas sobre el altar y que incluso, al menos uno de ellos, salió por una vía de acceso lateral del edificio. Según declaró, eran adultos, bien vestidos, con pantalones largos. Pero, el testimonio no fue considerado en la causa.

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