En la Provincia de Buenos Aires se cometen 28 violaciones por día

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La justicia denomina técnicamente como «delitos contra la integridad sexual de las personas» a los abusos sexuales y violaciones. Se trata de una oscura modalidad, que sólo en la provincia de Buenos Aires registra un promedio de 28 casos por jornada. Asimismo, las estadísticas oficiales revelan un crecimiento anual del 9%, mientras que en cárceles bonaerenses, uno de cada 10 detenidos son violadores.

De acuerdo al último informe realizado por la Procuración de la Corte Suprema Bonaerense, en base a los datos aportados por las fiscalías de todos los departamentos judiciales, de los fueros Correccional y de Responsabilidad Penal Juvenil, los expedientes abiertos el año pasado por casos de abusos sexuales con acceso carnal y bajo la denominación «otros delitos contra la integridad sexual» fueron 10.126.

Los 9.257 hechos del fuero de adultos y los 869 episodios denunciados en el fuero de jóvenes representan el 1,33% del total de expedientes abiertos. Es decir, por cada 100 delitos que se convierten en causas en territorio bonaerense, uno se relaciona a la integridad sexual de las personas.

Pero al analizar las estadísticas del Registro de Personas Detenidas, en otro informe de la Procuración de la Corte Suprema, surge que en las cárceles provinciales los presos por causas vinculadas a violaciones son actualmente más de 3.000, o un 9% del total de la población carcelaria, que en 2013 cerró con 31.621 internos. Así, se puede sostener que por cada 100 presos, 9 son abusadores.

Registro de violadores

Acerca del tema, María Elena Leuzzi, titular de la Asociación de Víctimas de Violación (AVIVI), explicó que «se requiere de manera urgente de un registro nacional de violadores, que incluya el ADN de aquellos abusadores que fueron condenados y se probó su responsabilidad». En el caso de la provincia de Buenos Aires, las estadísticas sostienen que sólo el 40% de los internos tiene condena.

«Sabemos que un violador no empieza y termina con una sola víctima. Son seriales. Actúan por compulsión, nada los detiene, porque sienten placer con el sometimiento de la víctima. Contar con el registro sería tener una herramienta para cortar esa carrera de los psicópatas», exigió Leuzzi.

Piden copiar la Ley Megan

Desde hace varios años, diversas organizaciones de familiares de víctimas de violaciones exigen que Argentina copie la denominada Ley Megan, que es el nombre informal para la normativa en Estados Unidos donde se exige a las autoridades policiales que hagan pública la información sobre los delincuentes sexuales registrados.

Aunque cada estado decide qué información se pondrá a disposición de la comunidad y cómo debe ser difundida, normalmente se incluye el nombre de la persona, la foto, la dirección, el día de encarcelamiento y la naturaleza del delito. Asimismo, esta información se publica a través de páginas web gubernamentales (de cada estado), pero también a través de periódicos, en panfletos y otros medios de difusión, como carteles en las calles.

La ley tiene su origen en un caso ocurrido el 29 de julio de 1994, cuando Megan Kanka, una niña de 7 años, fue asesinada en Hamilton Township, Condado de Mercer (Nueva Jersey) por Jesse Timmendequas, un delincuente sexual que previamente había sido condenado por crímenes sexuales y que vivía cerca de Kanka al igual que otros dos delincuentes sexuales.

En ese sentido, la titular de AVIVI explicó que en muchos países del mundo se implementan registros de abusadores. «En Estados Unidos funciona la normativa conocida como Ley Megan, y permite que la comunidad esté al tanto de la liberación de un violador porque cumplió su pena o tiene beneficios excarcelatorios. La gente y la policía pueden prevenir. Esto no significa que se vaya a linchar al sujeto o escracharlo, sino saber que hay riesgos y tener la chance de tomar recaudos», señaló Leuzzi.

«No se trata de estigmatizar ni perseguir. Muchos hechos podrían resolverse con un banco de ADN de violadores. Tenemos infinidad de chicas violadas con ADN que no sabemos de quién es, y probablemente sea de gente que ya estuvo detenida. Esto es gravísimo. Es como abrirle la puerta a los chacales para que hagan lo que quieran», cerró.

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