En las últimas páginas del proyecto de ley de «Reforma Laboral» presentado por el gobierno (artículos 195 y 196), se encuentra oculta la sentencia de muerte para la cultura nacional.
No es una metáfora ni una exageración: el gobierno propone eliminar la asignación específica de fondos. Esto significa que el dinero que el cine, el teatro, la música y los medios generan por sí mismos -a través de entradas y publicidad- ya no volverá a ellos. Se rompe el círculo virtuoso de la autarquía para concentrar el dinero y el poder en el sector privado. No es «modernización», es vaciamiento. La Cultura no es un gasto, es una inversión.
A quién perjudica: a los cientos de miles de trabajadores directos e indirectos que genera la cultura. A los espectadores que quieren ver y escuchar sus propias historias. A nuestra soberanía cultural y nuestra identidad. Solo veremos lo que produzcan las plataformas extranjeras.
A quién beneficia: a un puñado de medios concentrados y a las potencias extranjeras de la comunicación.
Para información más detallada:
Espacio Audiovisual Nacional (EAN)
APIMA – Asociación de Productores/as Independientes de Medios Audiovisuales
ARGENTORES – Sociedad General de Autores/as de Argentina
CADICINE – Cámara Argentina de Distribuidores Independientes Cinematográficos
CAIC – Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica
CAPPA – Cámara Argentina de Productoras Pymes Audiovisuales
CDC – Colectivo de Cineastas
DAC – Asociación General de Directores/as Autores/as Cinematográficos y Audiovisuales
PCI – Proyecto Cine Independiente
RDI – Realizadores Integrales de Cine Documental



