El pedido para que sea removido no reunió los votos necesarios. El magistrado estaba acusado de liberar a un condenado por violación que al salir de prisión cometió un asesinato. Indignación de las Madres del Dolor y familiares de víctimas.
El juez López fue acusado de no haber profundizado los estudios que le recomendaban no liberar a Ernesto Cabeza, condenado a 24 años de prisión por cuatro violaciones y que dos semanas después de salir de la cárcel intentó abusar y mató a Tatiana Kolodziey, de 33 años, en Chaco.
La defensa de López, a cargo del ex juez de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni, rechazó la acusación al sostener que el magistrado cumplió con todas las normativas cuando le otorgó la libertad a Cabeza y que por lo tanto se ajustó a la ley en sus decisiones.
Tras la lectura de la sentencia, las representantes del colectivo Madres del Dolor -principales promotoras del jury- que estaban en la sala silbaron y gritaron «impunidad», mientras el juez salía por una puerta lateral.
Viviam Perrone, titular de la agrupación, se mostró indignada por el fallo. En un contacto con la prensa, pidió que López haga «un curso acelerado» con otros magistrados para poder manejar la cantidad de causas que tenía a su cargo, y que usó como argumento para explicar sus decisiones.
Además, Perrone consideró que López tenía «protección y poder» al contar con Zaffaroni en su equipo de defensa. «No quieren reconocer que en la Argentina algo grave está pasando», añadió.


