Los científicos recurrieron a ella ante una plaga que llegó a causar muertes. El increíble mecanismo que utiliza este ejemplar para efectuar su ataque.
Preocupados por una plaga de hormigas que invadió los Estados Unidos, científicos norteamericanos apelaron a una mosca argentina que literalmente las decapita.
Un informe publicado por la BBC da cuenta del peligro de estas hormigas que atacaron a las personas y a la vida silvestre y causaron incluso muertes.
¿Cómo funciona? La mosca persigue a la hormiga y le inyecta uno de sus huevos. Cuando nacen las larvas, se desplazan hasta la cabeza de la hormiga y allí los gusanos liberan una sustancia química que hace disolver las membranas externas, por lo que la cabeza se desprende totalmente y cae.
Los gusanos -prosigue el mismo artículo- comen posteriormente la cabeza desde adentro hacia afuera, usándola como un capullo donde maduran y se convierten en nuevas moscas, listas para decapitar otras víctimas. ¿Increíble, no?
Las hormiga roja de fuego (Solenopsis invicta) fue introducida accidentalmente a los Estados Unidos desde la provincia de Formosa, en el noreste de Argentina, durante la década de 1930 y se expandió por el sur del país, colonizando tanto zonas agrícolas, desiertos y hábitats costeros como pueblos y ciudades. También se extendió a otros países como China y Nueva Zelanda.
Las hormigas miden apenas entre dos y seis milímetros, pero son agresivas y se mueven en masa. Se reproducen y extienden con rapidez y si alguien perturba su colonia pueden reubicarla con gran velocidad para asegurar su supervivencia.
Las hormigas rojas de fuego ingieren una gran variedad de alimentos y usan picaduras potentes para someter a sus víctimas, haciendo que animales de mayor porte eviten el lugar donde se encuentran. No sólo puede matar ranas, lagartijas y pequeños mamíferos o invader casas o piscinas. También puede causar la muerte de seres humanos.
Así fue que, para contrarrestar su efecto -pérdidas de miles de millones de dólares al año, además de los ya mencionados-, los científicos recurrieron a diferentes especies de una pequeña mosca, Pseudacteon obtusus, que es un enemigo natural de la hormiga roja de fuego en la Argentina.
Seis especies de mosca han sido liberadas y dos ya se están expandiendo junto con las hormigas, según Sanford Porter, de la oficina del Departamento de Agricultura de EE.UU. en Gainesville, Florida, quien trabaja en el biocontrol de la hormiga invasora durante 15 años.
Según los especialistas, la idea no es erradicar la hormiga invasora de territorio estadounidense, sino crear un equilibrio ecológico con las especies de hormigas nativas.


