El Comisario Romero se presentó en la Fiscalía para denunciar que en la comisaría le vendían marihuana a los presos y se les permitía tener teléfonos celulares. Sostuvo que «sus tareas se le han ido de las manos». El propio comisario es investigado por un hecho similar.
El titular de una comisaría de la ciudad bonaerense de Dolores denunció que dos oficiales vendían drogas a los presos dentro de la seccional, pero un juez salió a criticar su proceder. La denuncia fue presentada por el comisario de Dolores Ricardo Alejo Romero, quien se presentó en la Justicia para acusar a dos oficiales de vender sustancias prohibidas a los detenidos.
Sin embargo, cuando presentó la demanda, un magistrado rechazó la acusación y dijo que «su función es evitar» que ese tipo de delitos ocurra, al tiempo que indicó que todo «se le fue de las manos». Según indicó el diario Compromiso de Dolores, en una nota reflejada a su vez por el diario El Día de La Plata, Romero fue a la fiscalía encabezada por Claudia Castro para radicar la denuncia, en la que también señalaba que los presos tenían celulares para hablar con sus respectivas familias y hasta portaban «facas» y tenían acceso a psicofármacos.
De inmediato, Castro libró una orden de allanamiento a esa dependencia policial ubicada en la esquina de las calles Ingeniero Cuadri y Alberti, pero el juez de garantías Gastón Giles rechazó esa requisitoria por considerarla «improcedente» y cuestionó al comisario, según se indicó. En sus argumentos, el juez remarcó que más allá de tener facultades para autorizar allanamientos, aclaró que ellos deben estar fundados y con pruebas suficientes, al tiempo que cuestionó a Romero porque con esa denuncia «deja al descubierto claramente que estaría incumpliendo con sus deberes de funcionario público».
Sin embargo, el magistrado subió la apuesta al asegurar que el comisario «en lugar de proceder conforme le caben sus facultades y ordenar el ingreso a los calabozos en regular control y requisas de los detenidos, viene al sistema penal a poner en conocimiento prácticamente que sus tareas se le han ido de las manos, que su cargo no lo está cumpliendo como debe». Además, precisó que solicita que «desde el propio
Estado se provoque un delito contra dos policías que al momento de este proveimiento no se encuentran en funciones». «El comisario Romero debe ponerse al frente de la comisaría y cumplir con sus deberes. Si agotada su tarea administrativa constata fehacientemente un delito, ahí si deberá presentarse ante el sistema penal», concluyó el juez.



en donde no tranzan con droga esta todo pago,la argentina da para todo,ja,ja,ja
si a la fuerza con los sueldo de mierda que tienen que van hacer lo mas facil
vigilante recentido seguro k, no le quisieron conbidar una ceka