A diario vemos contradicciones que nos hacen preguntarnos si como sociedad tendremos «arreglo» para un futuro mejor, pero existen algunas contradicciones que merecen ser públicas para que algún funcionario con criterio se ocupe.
El día lunes 31 de octubre, a las :10:30 hs. en Paseo Colón 367, en las puertas del SENASA, una camioneta blanca, marca Ford, dominio WWA655, con un cartel que indicaba al igual que una calcomanía que estaba al servicio del SENASA, se estaciona por más de 1 hora, con dos de sus ruedas sobre la acera y obstaculizando la parada de cuatro líneas de colectivos, con lo cual los pasajeros para ascender o descender, debían bajar a la calle y los colectivos detenerse en doble fila. Poco importa si el vehículo realmente está contratado por el organismo oficial, debe respetar las normas de tránsito.
Al observar a un Agente de la policía federal que iba y venia de la puerta del organismo hasta un kiosco próximo a la esquina, pasando más tiempo allí que en el SENASA, le advertí de la infracción y le mostre la forma en que los pasajeros se exponían para ascender a los colectivos, la respuesta de este policía fue, «¿y??, ¿qué querés que haga?, ¿que les haga la boleta??, olvidate, a vos que mierda te importa, no me rompas y tomátelas», ante mi insistencia optó por irse de mala gana nuevamente al kiosco donde comía caramelos y charlaba despreocupado de todo, desalineado y sin su uniforme completo, sin gorra, sin chapa de pecho. En una nueva aproximación pude observar que su gafete decía, Agente González y curiosamente el escudo en su brazo era del Cuerpo Policía de Tránsito, una ironía, que un efectivo de tránsito evite hacer cumplir las normas viales, cuando desde la misma policía se gastan miles de pesos en campañas de prevención.
Como no iba a dejar las cosas así, que hubiera sido lo más sencillo y rápido para mí, me comunique en tres oportunidades al 911, requiriendo un móvil jurisdiccional, el cual al arribar verifico las infracciones cometidas por el chofer de la camioneta y se le labró el acta de infracción correspondiente, mientras se confeccionaba la misma, el impresentable agente de tránsito, demostrando una falta enorme de respeto y de profersionalidad, intentó evitar la infracción al decir sonriendo que él los deja parar ahí, porque los conoce ya que hace adicional en el edificio, peor aún su falta disciplinaria, ya que su objetivo es el edificio público y no el kiosco de la esquina.
Desde este medio denunciamos la inconducta de este policía y serán las autoridades las que deban sancionar con ejemplificadora medida este tipo de conductas que ensucian la imagen institucional de la policía y ponen a los ciudadanos en riesgo de sufrir un accidente o que una persona con alguna discapacidad no pueda ascender al colectivo o si tiene que bajar complique su descenso.
INFRACCIONES
Consulta de Infracciones
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw


