Un médico de 39 años murió luego de recibir dos disparos. En principio se siguió un intento de robo, pero la hipótesis fue descartada luego de que las imágenes de cámaras de seguridad revelaron que los asesinos sólo efectuaron los disparos y escaparon. «Habría habido un problema pasional», explicó el Jefe distrital Raúl Papa.
El titular de la Jefatura Distrital de San Isidro, comisario Raúl Papa, aseguró que el neurocirujano asesinado Claudio Urbina «había recibido amenazas» a través de mensajes de texto y que «mantenía un problema conyugal anterior», con lo que descartó que su crimen esté vinculado a un intento de robo.
«Se está descartando el intento de robo debido a la forma de actuar de esta gente. Hay testimonios de vecinos y las cámaras fílmicas que están muy cercanas registraron que solo vinieron a dispararle y que no hubo motivos de robo», dijo esta mañana el jefe policial en la puerta de la casa donde ocurrió el hecho.
El comisario Papa afirmó a la prensa que Urbina «había recibido amenazas, mensajes de texto» y dijo que «había un problema conyugal anterior».
«Tenía un primer matrimonio del cual se había separado. Y luego volvió a unirse en concubinato con esta mujer con la que vive ahora», dijo el jefe policial.
Los investigadores explicaron que su primera esposa también volvió a unirse en matrimonio con un empresario mexicano, con el que se fue a vivir a México y, luego, se separó y regresó al país.
El comisario Papa aseguró que en el momento del crimen del médico, su actual mujer se hallaba dentro de su casa junto a su hija de 4 años y que no vio nada.
«Ella salió a la calle cuando escuchó el estruendo del disparo del fusil FAL», dijo el jefe policial, quien aclaró que «las cámaras de seguridad captaron las caras de los delincuentes que actuaron en el hecho».


