Avellaneda es uno de los partidos del conurbano sur que limitan con la Capital Federal, divididos solo por el Riachuelo. Es un partido que supo ser histórico por su industria pero las crisis terminaron con las grandes fábricas.
Siempre fue un partido de gente en su mayoría de trabajo, de clase media, con dos emblemas deportivos, Independiente y Racing. Dentro de las localidades que componen el partido, hay barrios con personalidad propia. Su población es variada y mayoritariamente inmigrantes supieron poblar la zona.
Históricamente, fue un partido donde existieron algunas mafias, pero la inseguridad del vecino no se veía afectada directamente como lo es ahora, donde ya nadie puede salir a realizar una compra al almacén sin el temor de ser asaltado.
Más aún, se han perdido los denominados “códigos” que antes se jactaban de tener los delincuentes y hoy son el blanco preferido de sus ataques, los niños que concurren a las escuelas y las mujeres.
La falta de controles adecuados de los que circulan en motos, la ausencia de recorridas policiales en algunos barrios, hacen que existan zonas del partido de Avellaneda que son “tierra de nadie”.
Lamentablemente para las víctimas siempre es difícil recordar detalles de sus agresores, y ante los pocos datos, nada mejor que cerrar la investigación.
Uno a esta altura los acontecimientos se pregunta para qué sirve un Polo Judicial si los Fiscales y Jueces no se preocupan en resolver los delitos menores, tal vez convencidos de que los “pibes chorros” o “turros” no matan a nadie, hasta que se cruza la línea y se termina una vida, se destruye una familia y se ve afectada la sociedad en su conjunto.
Desde hace un tiempo, curiosamente, se ha incrementado el delito en el partido de Avellaneda, y como siempre los barrios más humildes son los que se llevan la peor parte, porque no poseen cámaras de seguridad, alarmas, vigiladores privados, ni la cantidad de policías necesarios para patrullar.
Leer en las redes sociales como los padres temen por sus hijos, como las esposas temen por sus maridos y estos por ellas, llena a uno de impotencia, porque no es posible que con tanta tecnología no se pueda por lo menos controlar el delito.
Y muchos sin saber, con los conocimientos que tienen proponen, discuten, buscan encontrar una forma de frenar el delito, de sentirse algo seguros, de saber que no van a dejar la vida por unas monedas.
Lamentablemente siempre están los oportunistas de siempre, los parásitos municipales que defienden lo indefendible, que se enojan con los vecinos por las denuncias, que acusan de gorilas a los que piden más control policial, utilizando con otro sentido etimológico palabras y generar inútiles discusiones que los saquen del ojo de la tormenta.
Exactamente el día 3 de junio del 2013, fui víctima de una tentativa de robo por parte de cuatro delincuentes que se movilizaban en una moto y armados pretendieron asaltarme, esto fue en Quinta Galli (este) y si bien no pudieron hacerlo, su metodología, es siempre la misma. Atacan de forma sorpresiva, con rapidez y violencia. Una violencia muchas veces injustificada, pero a no dudar que se trata de miserables y cobardes.
Uno de los mejores lugares que uno puede leer para informarse y que deberían los funcionarios leer es el Foro Vecinal Avellaneda Segura. Allí algunos vecinos se animan a contar sus malas experiencias, sus temores, sus reclamos y obvio que hay debates.
En defensa de los vecinos y para documentar mi ataque realicé la correspondiente denuncia penal, ampliando el pedido de investigación fiscal a los responsables políticos y policiales de la seguridad local.
Desde el día 3 los asaltos por parte de motochorros en la zona de Sarandí, Crucecita y Dock Sud ha sido zona liberada para este tipo de delincuentes.
Pero el último hecho del que tomamos conocimiento el día 21 de junio es por sus características repudiable y solo puede ser llevado adelante por un resentido con algún tipo de problemas, incluida la impotencia.
Una vecina, tuvo la mala idea de ir de compras al chino del barrio para hacerle una torta a sus hijas, cuando camino al super, es interceptada por dos motochorros en la esquina de Argañaráz y Beguiristain, el que iba detrás se baja, le tironea la cartera y acto seguido intenta besarla y arrinconarla, como era de suponer intentó empujarlo y este se sintió despreciado, vaya uno a saber las humillaciones que habrá vivido, y entonces además de insultarla, la golpeó y la comenzó a herir con un cuchillo en distintas partes del cuerpo. Cuando llegamos a la guardia del Hospital Fiorito, nos encontramos con una mujer temerosa, en estado de shock, con sus ropas cortadas y ensangrentadas, con los labios inflamados de la trompada que este cobarde le propinó para no escucharla.
Con la seguridad de que esto no puede seguir así, recorrimos el partido durante dos días, vimos muchas “cosas” que al parecer las autoridades no ven o prefieren quedar ciegos por una suma.
En la nota se observa un mapa extraído de la Web, que demuestra lo cerca que tienen el acceso y la autopista los delincuentes para poder huir, curiosamente a metros de donde estos delincuentes “hacen su trabajo”, existe un destacamento de policías de la comisaría 3ra. que al parecer no desalienta a los delincuentes.
El asalto y agresión fue perpetrado como se verá en las fotografías en la intersección de las calles Argañaraz y Beguiristain a la que algunos llaman Jaramillo.
Son muchas las denuncias, las personas afectadas y señores es hora de empezar a denunciar, de exigir compromiso de los responsables, el Polo Judicial tiene Fiscales y Jueces que deben dar respuestas a la sociedad, hay 2 Juzgados de Garantías el Nº 9 a cargo del Dr. Luis Silvio Carzoglio, el otro es el Juzgado de Garantías Nº 10 a cargo de la Dra. Estela del Carmen Mollo. Hay 4 unidades fiscales, la UFI Nº 1, a cargo del Dr. José Orlando Hernández, la UFI Nº 2 a cargo del Dr. Roberto Carlos Russo, la UFI Nº 3 a cargo del Dr. Alejandro Rojas y la UFI Nº 4 a cargo de la Dra. Carla Susana Musitani. Todos los fiscales coordinados por el Dr. Andrés Martín Devoto, Fiscal General Adjunto de Avellaneda.
Esta gente de vive de los sueldos del Estado, van a asumir el compromiso de ser responsables a la hora de investigar, deben ser ellos los que sigan las investigaciones, ordenen medidas judiciales y reclamen a la policía resultados, de otra forma, solo se cumplen rituales formales y los expedientes no son más que números y carpetas que van y vienen.
Que además existe una permisividad que es muy sugerente desde los responsables políticos no hay dudas a esta altura, a ninguno le importa realmente que los vecinos sean asaltados, golpeados, humillados y que esto pase con total impunidad, porque señores, ustedes también deben reclamar acciones a la policía, y comenzar de una buena ves a sumar “matones” con vocación de delincuentes para sus marchas y actos. Es la misma situación de los barras en el fútbol, si los apañan, si los “bancan” es poco lo que pueden esperar los vecinos.
La inseguridad, no es otra cosa que el resultado del enorme negocio que implica el delito, en el que muchos meten las manos y tienen puestos interéses.
Seguiremos recorriendo, seguiremos exigiendo, porque tenemos derecho a poder caminar tranquilos, a que no nos roben, no nos golpeen, no nos humillen, pero principalmente a que tengamos justicia cuando nos toca ser víctimas. A ser tratados con respeto, a que las investigaciones concluyan en algo. Si no se puede detener a un grupo de aprendices de delincuentes en moto, entonces señores cerremos el polo, las comisarías y el municipio con su “Honorable Concejo” y ahorremos dinero de los contribuyentes. Vergüenza deberían tener en lugar de andar haciendo campaña sacándose fotos con gente llevada que es obvio que aplauden, total las promesas de empleos de gente que no va a trabajar y los que obtienen un trabajo por el que cobra una parte del sueldo en definitiva los terminamos pagando los mismos de siempre, los que trabajamos, los que aportamos, pagamos los aumentos de impuestos municipales, los que somos asaltados, mientras otros vagos disfrutan de todo eso que genera la impunidad.
Mientras redactaba esta nota un vecino preocupado por la seguridad me decía que él hace años que intenta que esto mejore, que visitó a cada concejal de Avellaneda por el tema de la seguridad, que habló varias veces incluso con el Defensor del Pueblo Sebastián Vinagre y nadie hizo nada, creo que es hora de que seamos muchos los que reclamemos para que entre todos, tengamos la ciudad que nos merecemos.
- Zona de robos
- calle Argañaraz antes de Jaramillo
- Calle que desemboca al acceso Sudeste
- Plaza donde despojan a las víctimas
- Salida al acceso Sudeste
- Cortes de una víctima
- Ropa con sangre del cuello









