Avellaneda: Tras estar preso casi 2 años lo absuelven en el juicio oral por robo y lo condenan en suspenso por portar un arma

Un joven fue absuelto tras haber estado un año y ocho meses detenido por el robo de un celular que no cometió. Se trata de Raúl González, de 29 años, que se encontraba detenido desde el 1 de octubre de 2020 y desde el principio su familia denunciaba que se trataba de una causa armada.

Este miércoles un Tribunal de Avellaneda lo absolvió por el robo. “Hoy estamos más tranquilos porque mi hermano estuvo casi dos años detenido injustamente. El fiscal que pidió llevarlo a juicio renunció a la causa y se hizo cargo una fiscal que desistió del robo», explicó Carlos González, hermano de Raúl.

Sin embargo, los jueces lo condenaron a González por portación de arma. «Se lo condenó por portación de arma a dos años en suspenso, pero eso lo vamos a apelar”, indicó González.

El día 1 de octubre de 2020, Raúl salió de su casa en Rafael Calzada cerca de las 9 de la mañana para ir a trabajar. Antes, pasó a buscar a un compañero por Banfield, en el camino compró en un supermercado y de allí se dirigió a su taller de herrería en Remedios de Escalada a pocas cuadras de su otro trabajo como mecánico del Ferrocarril Roca.

En 29 de septiembre y Murature, en Remedios de Escalda, lo detuvo un operativo de la Policía Federal Argentina (PFA). Según lo relatado por la familia del joven, los efectivos le pidieron la documentación del auto y le quitaron un arma de su propiedad que estaba en reglas y que el joven tenía debajo del asiento del conductor.

Posteriormente, lo bajaron, lo esposaron y fue trasladado junto a su compañero hasta la Comisaría Segunda de Lanús para una averiguación de antecedentes. Cuando llegaron a la dependencia, una oficial de la Policía de la Ciudad que se encontraba en el lugar, lo acusó del robo de su celular.

“En la comisaría había una agente de la Policía de la Ciudad que al ver llegar a mi hermano lo acusó de robarle su celular, a las 6.20 de la mañana, en Gerli. La mujer declaró que reconoció el arma, que durante el hecho le pegó un culatazo y cayó al piso. Después agarró un machete, le cortó la campera, y le sacó el celular. Tardó seis horas para denunciar el hecho y cuando mi hermano llegó a la comisaría ella ya sabía todo lo que él tenía en el auto”, describió el hermano de Raúl.

El juicio oral comenzó el viernes último en los Tribunales de Avellaneda y hoy se conoció la sentencia. “La declaración de los policías en el juicio no coincidía con lo que habían escrito y, la oficial que denunció el robo que nunca existió, no apareció en el juicio. Se demostró que la causa fue armada”, relató González.

Luego, agregó: “Si nosotros no nos movíamos lo hubieran condenado. Es terrible todo,  porque si esto le pasa a una persona que no tiene recursos lo condenan con los ojos cerrados. A mi familia lo arruinaron con esto. Ahora mi hermano recuperó su libertad y tiene que empezar de nuevo”.

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