En una semana vecinos de la zona de Sarandí han sido víctimas de robos violentos, comenzó el día lunes con un robo a un comercio de la calle Argañaráz al 2000 y continuaron con dos entraderas en casas de la misma zona, en ambos hechos los delincuentes se movilizaban en un auto de color beige o dorado según las víctimas, para algunos se trataba de un Bora o un Vento.
En todos los casos la metodología es la misma, el auto se detiene y descienden rápidamente dos sujetos armados, uno mayor al que definen como el más tranquilo y uno joven, el cual además de ser agresivo es quien se encarga de golpear a las víctimas.
En el primero de los casos, el comerciante fue sorprendido mientras atendía su almacén y llevado mediante amenazas y golpes a otra habitación del comercio, como resultado del robo, recibió un fuerte culatazo en su cabeza, en el segundo robo, una mujer fue sorprendida en la puerta de su casa y obligada a ingresar al domicilio en el que se encontraba su hija, ambas fueron insultadas y amenazadas durante el robo, en el tercer hecho cometido a metros la metodología fue la misma. Lo curioso es que en el barrio hay una cámara de seguridad del municipio de Avellaneda, en la esquina de las calles Argañaráz e Iriarte, la que o no funciona o nadie controla.
Todos los hechos se cometieron en jurisdicción de la comisaría 1ra de Avellaneda y los vecinos denuncian que tampoco se ve patrullaje por parte del C.P Avellaneda desde hace un tiempo.


