Cuando los responsables de una dependencia oficial, en este caso la subsecretaría de seguridad del municipio de Avellaneda, permiten que sus empleados hagan lo que se les canta y como a ellos se les canta, es poco lo que se puede esperar de esta gente, más aún cuando sus malas acciones toman estado público, ya habíamos advertido en una nota anterior el mal estacionamiento de la camioneta de la subsecretaría.

Ahora volvímos a encontrar la misma camioneta EcoSport blanca patente JRI 482 en una clara infracción, pero además, estacionada de una forma que demuestra impunidad y desintéres, estos son los malos ejemplos que no deberían repetirse, pero parece que cada uno hace lo que quiere.