
En tan solo 48 horas hubo 3 suicidios en el Ejército: uno en Olivos, uno en Corrientes y uno en Mendoza. Fueron muy llamativas estas muertes tan seguidas y en diferentes partes del país y, lo que se comenzó a conjeturar, fue justamente lo que está exponiendo este soldado en el video, la realidad económica que vive este sector que, además, es reivindicado por el propio gobierno mientras les paga un sueldo miserable y no le garantiza una obra social.
Domínguez es el apellido de este hombre que se la jugó y denunció al gobierno, y principalmente al presidente Javier Milei, por las tremendas condiciones laborales que están pasando. Lo vemos todos los miércoles cuando se ven interpelados por nuestros jubilados en Congreso. ¿Qué diferencia hay entre lo que recibe de jubilación el que sale a luchar y el que está enfrente reprimiendo? Nadie se salva en la Argentina salvo los privilegiados de siempre, esos que viven de coimas, del narcotráfico o del lavado de dinero.
El Ejército sacó los trapitos al sol y ahora no hay como tapar esta realidad que les duele a todos por igual.
Fuentes del sector militar señalaron que los episodios exponen deficiencias críticas en los controles psicológicos de los aspirantes. Según indicaron, la celeridad en la entrega de armamento reglamentario a soldados con pocos meses de instrucción no coincide con un monitoreo adecuado de su salud mental, especialmente en aquellos destinados a la custodia de objetivos estratégicos.
A este escenario se suma un descontento generalizado por el retraso en la jerarquización salarial y el deterioro de la obra social militar. Los soldados voluntarios, el eslabón más vulnerable de la jerarquía, manifiestan una creciente disconformidad por percibir haberes que consideran insuficientes frente a la responsabilidad de sus tareas operativas.
En términos institucionales, la situación profundizó las diferencias entre las fuerzas. Desde la Armada y la Fuerza Aérea cuestionaron la composición de la nueva cúpula militar y el protagonismo otorgado a efectivos del Ejército en cargos clave. La ausencia de representantes navales en actos oficiales recientes es interpretada como una señal de la distancia con la conducción actual.


