“Merlo”, así se lo conoce, se encuentra en un hospital con heridas de bala en el pecho y en la espalda. Según testigos, integrantes de la facción “La Rana” emboscaron a la hinchada oficial y, desde un automóvil, realizaron más de 20 disparos.
La violencia entre barrabravas otra vez volvió a decir presente en el fútbol. Y Chacarita nuevamente está involucrado. La disputa por el liderazgo de la tribuna “funebrera” no es de ahora. Es un tema que viene de hace varios años y ninguna de las dirigencias han podido resolver.
En esta oportunidad, la trama de violencia se inició en el encuentro ante Platense, en San Martín, por la 24ª fecha del torneo, que significó la primera de 2013, cuando un grupo de Villa “La Rana” le disparó un tiro en cada pierna a “Merlo”, intimándolo a dejar su lugar como jefe de la barra.
Luego de dos fechas como visitante (empate con Comunicaciones y derrota ante Flandria), la guerra continuó el sábado, en la vuelta a su estadio y frente a la vista de todo el público local, que se retiraba tras la igualdad sin goles ante Tristán Suárez.
Según testigos, integrantes de la facción “La Rana” emboscaron a la barra oficial y, desde un automóvil, realizaron más de 20 disparos hiriendo a varias personas, entre ellas a “Merlo”, quien quedó en grave estado. Según lo que pudimos averiguar, esta persona se encuentra internada en el hospital zonal de Agudos Manuel Belgrano, en Villa Zagala, San Martín, con heridas de bala en el pecho y en la espalda, siendo “grave” su estado.
Ante este episodio, probablemente la “guerra” continúe. Varios integrantes de la Comisión Directiva (el presidente Héctor López presentó la renuncia -ver aparte-) muchas veces han intentado resolver las internas, pero siempre se encontraron con escollos, más ligados a la política que al fútbol, que hicieron imposible llegar a un acuerdo y ponerle punto final a los capítulos de violencia en San Martín. Con la vida en suspenso del actual líder de la tribuna de Chacarita, ahora la facción que pretende agarrar el mando ya amenazó con seguir en busca de lo que tanto pretende: quedarse con el lugar que maneja “Merlo”. Parece un tema de nunca terminar, y que seguramente no habrá que esperar un nuevo partido de “Chaca” como local para que se conozcan nuevos enfrentamientos entre los dos bandos.


