Rubén “Cholo” García, secretario general de la FeSiMuBo, analizó el fallo que suspendió la resolución de la Superintendencia de Servicios de Salud que intentaba disolver la obra social municipal de Avellaneda. Destacó el prestigio y la solidez de la institución, y denunció una avanzada del gobierno nacional contra los trabajadores organizados.
“Cuando nos llegó la resolución de la Superintendencia, nos sorprendimos. Pedían información que ya habíamos presentado y, por un solo punto que supuestamente faltaba, decidieron dar de baja la obra social”, relató Rubén “Cholo” García. Según explicó, incluso ese requerimiento había sido respondido, pero no fue computado correctamente “por el sistema que manejan y el tipo de conducción que tiene este gobierno”.
La Obra Social del Personal Municipal de Avellaneda (OSPMA) es gestionada directamente por sus afiliados y tiene más de 50 años de trayectoria. “No está tercerizada ni gerenciada por nadie. La manejan los propios trabajadores. Es un orgullo para nosotros desde 1973. Sobrevivimos a crisis, gobiernos de todo tipo y siempre con un alto nivel de prestación”, subrayó.
Ante la medida que buscaba su cierre, los trabajadores reaccionaron rápidamente: “Hubo una autoconvocatoria enorme, con más de 3.000 personas movilizadas de un día para el otro. Fue una muestra clara de que la obra social es defendida por su gente. Presentamos una medida cautelar que fue resuelta favorablemente por el juzgado federal de Quilmes”, detalló el sindicalista.
Al respecto, las publicaciones sobre la situación de la obra social siempre han sido con la derecha a los dirigentes del sindicato que por años ha sido rapiñado por varios de sus dirigentes en perjuicio d los empleados municipales de Avellaneda, Rubén Cholo García, Daniel Ferro y Hernán Doval son los que más se beneficiaron económicamente eso lo saben todos los que los conocen, como también saben que es mentira que la obra social siempre estuvo bien administrada.
Irregularidades de OSPMA
Durante muchos años los trabajadores municipales de Avellaneda, padecieron los despilfarros de los mencionados dirigentes y otros, corte de servicios en clínicas por falta de pago, prestadores de dudosa calidad en la atención a los afiliados, parece al hablar que ahora el Cholo García padece de amnesia,
Un claro ejemplo del desmanejo de la obra social y de perjuicios graves a los afiliados, es el de la Clínica de la Dulce Espera donde varios afiliados perdieron la vida al ser internados en el lugar y cuando estalló el escándalo mediático el sindicato aprovechó para cortar el servicio pero sin abonar una millonaria deuda, luego de unos años acomodaron los números y volvieron a trabajar con las clínicas suspendidas incluyendo La Dulce Espera.
También fueron muchas las «amigas» de los dirigentes gremiales que se beneficiaron de la obra social sin ser afiliadas con operaciones estéticas de senos, algo morboso por parte de los dirigentes luego se mostraban como exitosos galanes.
En uno de los peores momentos de la obra social, con reclamos de los afiliados por falta de prestadores para la atención en salud y los consultorios sobre pasados de afiliados que se quejaban de la mala atención en el lugar, García y Doval compraron una camioneta de alta gama para recorrer los municipios haciendo política por la que pagaron una suma superior a los 100 mil dólares que solo la usaban ellos o el ladero Ferro para viajes personales con todo pago por el sindicato.
No hay dudas de que el gobierno de Javier Milei es desprolijo y a veces tiene mala información, pero tampoco en esta historia se puede permitir la mentira de dirigentes gremiales que se hicieron ricos con el sacrificio de los afiliados que debieron esperar a que estos personajes primero se llenen la panza para que inviertan en la obra social y el sindicato, sin olvidar que con el dinero del sindicato también financiaron campañas políticas de perdedores que solo fueron pérdidas millonarias.


