Ricardo Barreda ya es un hombre libre: el juez declaró «extinguida» su pena de reclusión perpetua

Barrera-libre  El cuádruple homicida ya no tendrá que rendir cuentas a la Justicia por la masacre de su familia, ocurrida en 1992. Ahora vive en la casa de un amigo en Tigre.

Ricardo Barreda, el hombre que en 1992 mató de varios escopetazos a toda su familia, ya es un hombre libre. Así lo decidió el juez de  Ejecución Penal, Raúl Dalto, al considerar que la condena a cadena perpetua del odontólogo platense está «extinguida».

Según informó el diario El Día, Dalto firmó la resolución en los últimos días que favorece a Barreda, de 80 años, quien estaba con libertad condicional, viviendo en la casa de un amigo en Tigre, al norte del Gran Buenos Aires.

Según la información, el magistrado recibió el pedido del abogado del odontólogo, Eduardo Gutiérrez, aunque antes de dictar la resolución, consultó a la fiscalía, que dio el visto bueno.

La masacre ocurrió el 15 de noviembre de 1992, cuando el odontólogo mató a su esposa, a sus dos hijas y a su suegra en su casa de La Plata, con su escopeta.

Barreda había sido alojado en Olmos a fines del año 2014, luego de que la Justicia le negara el permiso para seguir con prisión domiciliaria en el departamento del barrio porteño de Belgrano, propiedad de su pareja de entonces, Berta André, quien falleció en julio del año pasado.

Tras años de noviazgo con el autor del cuádruple homicidio, la pareja se distanció el año pasado cuando el juez de ejecución penal de La Plata Rubén Dalto dispuso que Barreda debía volver a prisión –de la que había salido con arresto domiciliario en 2008- ya que la convivencia entre la pareja se había tornado «peligrosa».

La Sala I de la Cámara Penal de La Plata aceptó un pedido del odontólogo Ricardo Barrera y ordenó que sea liberado del penal de Olmos, donde cumplía condena por el crimen de su familia.

Luego de esto, Barreda quiso mudarse con una vecina de Olmos que se ofreció a alojarlo, pero la Justicia le propuso derivarlo al penal de régimen abierto de Gorina, algo que el propio odontólogo rechazó.

Finalmente, se supo que Barreda cumpliría su pena en libertad en una vivienda de Tigre propiedad de un amigo suyo, donde habita actualmente.

El brutal crimen ocurrió el 15 de noviembre de 1992, día que Barreda mató con una escopeta «Víctor Sarrasqueta» a su esposa, Gladys McDonald (57); a su suegra, Elena Arreche (86); y a sus dos hijas, Cecilia (26) y Adriana (24), en la casona de calle 48 y 11. Tres años después, la Justicia lo condenó a cadena perpetua.

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