Ramos Mejía: Aún no determinaron si el rehén muerto recibió un disparo policial

  La fiscal del caso, Silvia Cano, confirmó que aún  no se ha podido determinar si el disparo que mató al rehén del asalto fue hecho por los delincuentes o la policía, sí está confirmado que el joven había hecho señas a los policías para que no disparen.

Juliano Martino, el comerciante de 33 años que murió en un tiroteo entre delincuentes y policías en Ramos Mejía, les “hizo señas” a los efectivos “para que no dispararan”. Así lo reveló esta mañana la fiscal de la causa, Silvia Cano, quien explicó que ahora los investigadores intentan determinar de dónde salió la bala que terminó con la vida del rehén. 

Cano relató que los policías que actuaron en los hechos “sabían que había un rehén” involucrado porque “él mismo les hacía señas para que no dispararan”. Pero resaltó que aún no se pudo establecer si el tiro que hirió al comerciante en la espalda, y le provocó la muerte, fue hecho por los efectivos o por los delincuentes. 

De todos modos, la fiscal detalló que “hay un patrullero que tiene una impronta de un arma de fuego de grueso calibre», tras lo cual sostuvo que «la Policía estaba persiguiendo (a los asaltantes), en principio, en cumplimiento de su deber». 

Cano precisó que en el cuerpo de la víctima quedó alojado un proyectil 9 milímetros, del mismo calibre que «todas las armas» secuestradas tras el tiroteo (tanto las pertenecientes a los agentes como las incautadas a los ladrones). 

«Esperemos que el proyectil sirva para el cotejo, porque a veces quedan deformados y no sirven», añadió en declaraciones al canal de cable Todo Noticias (TN). 

Los hechos ocurrieron anoche, cuando Juliano Martino (33) –dueño de dos pizzerías de Ciudadela- llegaba a su casa, acompañado de su esposa y su bebé de nueve meses. Cuando estaban por entrar en su vivienda, en Beruti al 100, tres delincuentes armados los interceptaron y se metieron dentro de la casa. 

Pero pocos minutos después, a raíz de un llamado al 911, la Policía llegó al lugar. Al verse rodeados, los ladrones tomaron como rehén al comerciante y escaparon en la camioneta de la familia. La Policía los persiguió. 

A unas cinco cuadras de la casa, se produjo un tiroteo y la camioneta en la que huían los ladrones chocó contra un poste de luz. A raíz del enfrentamiento, Martinó recibió un disparo por la espalda y falleció. 

En el tiroteo también murió uno de los delincuentes, mientras que los otros dos fueron detenidos.

(Fuente: DyN y Télam)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *