El caso del “justiciero del destornillador” tuvo un inesperado giro en la jornada de ayer, ya que los funcionarios de Quilmes habrían averiguado que el mecánico que dio muerte a la supuesta ladrona adicta al paco también sería consumidor de drogas y habría estado internado en un centro de rehabilitación de esa zona. Las autoridades suponen ahora que en el lugar el trabajador habría conocido a esa muchacha, con quien se presume mantuvo una relación amorosa.
En este sentido, los investigadores consideran que la joven, de alrededor de 22 años, pudo haber concurrido a la vivienda del mecánico para increparlo y delatarlo frente a su mujer, que se encuentra embarazada de 8 meses.
La mencionada hipótesis, manejada por Alfredo Nievas Woodgate, de la Unidad Funcional Nº 3 de Quilmes, sostiene que, en esas circunstancias, se habría originado una acalorada reyerta entre el muchacha y el individuo, la cual finalizó con la muerte de la mujer, tras recibir dos heridas cortantes en el cuello, aplicadas con un destornillador. La teoría de los funcionarios se fundamenta en diferentes testimonios reunidos en las últimas horas.
Por esa razón, quedaría descartada la posibilidad de un intento de robo por parte de la joven que pereció en el episodio, ya que se baraja la idea de que la adicta estaba esperando al hombre.
Tal como publicamos en exclusiva en nuestra edición de ayer, el terrible hecho se registró a las 2.40 del sábado pasado, frente a la finca del trabajador, situada en Catamarca al 2500, casi esquina Miguel Cané.
“De acuerdo con los datos conseguidos por los funcionarios, el mecánico, de 24 años, y la mujer drogadicta se habrían conocido en un centro de rehabilitación ubicado en la avenida Calchaquí, en las proximidades del colegio Perpetuo Socorro, en Quilmes”, revelaron los voceros.
Hasta el momento, el cadáver de la mujer todavía no fue reconocido ni reclamado por sus familiares o allegados, luego de ser llevado a la morgue del cementerio de Ezpeleta. Las diligencias investigativas, encaradas por los integrantes de la comisaría 3ª de Quilmes, permitieron establecer, a su vez, que la muchacha frecuentaba y pasaba las noches en la temible villa Los Eucaliptos.
Fuente:Crónica



