Quilmes: Empleado y delegada se encadenaron en el bingo para protestar

Un empleado de un bingo de Quilmes y una delegada gremial se encadenaron ayer en las puertas de la sala de juegos, para reclamar por la reincorporación de “siete despedidos” y denunciar “abusos y atropellos”.

Los trabajadores señalaron que han presentado distintas denuncias ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires por pagos en negro, falta de categorización y amenazas. Sin embargo, indicaron que desde la patronal, hasta ahora, nunca se presentaron.

Ayer al mediodía, los trabajadores iniciaron una protesta frente a las puertas del bingo, ubicado en Gaboto y Alem, donde dos personas también se encadenaron por “los reiterados abusos a los que nos someten los empresarios dueños del bingo”.

“Suspensión injusta”

Uno de los encadenados fue Sebastián Acosta, trabajador de la sala de juegos, quien comentó que fue “injustamente suspendido” por doce días durante abril pasado, y frente a esa situación decidió denunciar “ese y otros abusos” ante el Ministerio de Trabajo.

Junto a él se encontraba Cristina Callejas, delegada del Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar (ALEARA) y empleada también del bingo, quien “fue agredida reiteradamente hasta con golpes”, indicaron sus compañeros de trabajo.

Mariano Zeiss, uno de los trabajadores denunciantes, detalló que el reclamo es “por un lado por un pedido de aumento salarial y regularización de los pagos, ya que los trabajadores estamos cobrando 1200 pesos en blanco, más otros 300 por presentismo y otro tanto en negro. Es decir que nuestro salario es más bajo que el Mínimo, Vital y Móvil; por otro lado, para denunciar todos los atropellos que venimos sufriendo”.

Denuncian persecución

“Amedrentan y persiguen a los trabajadores, además de manejar los sueldos de forma totalmente arbitraria, sin respetar ningún convenio. Hay discriminación de la empresa, por ejemplo, hacia afiliados de ALEARA, dado que no pagan el plus de 300 pesos que se da en forma extracontable”, apuntó Mariano Zeiss.

“A la delegada que hoy está encadenada la han agredido durante los dos últimos años y hasta la han golpeado en la puerta del bingo. Han echado a siete compañeros sin justificativos válidos. Se han manejado durante años de esta manera, pero no podemos seguir permitiendo estos tratos”, indicó Zeiss.

Fuente: El Quilmeño

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