Este jueves, promediando las 10:40 un humo y el olor a quemado llamaron la atención de los vecinos del barrio de Gerli, que concurrieron a observar un principio de incendio en la firma de galletitas Pozzo, donde las puertas de la calle Heredia con su intersección en Nazar se encontraban abiertas y empleados corrían tratando de controlar el fuego.
Como en todo barrio estos hechos generan alboroto, a metros del lugar vive el editor general del multimedios, por lo que se acercó con su cámara a tomar unas fotos y filmar el siniestro, las primeras risas entre los vecinos y criticas la recibieron los efectivos del CPC local, que al llegar estacionaron juntos los 3 móviles, sin tomar medidas de precaución, había vecinos mirando hacia el interior de la fábrica, los colectivos circulaban por Heredia y el colmo era que las patrullas no iban a permitir estacionar a los bomberos.
Con la experiencia de más de 25 años en siniestros, Marcelo Ricardo Hawrylciw, tomó la precaución de filmar desde la vereda de enfrente y no estar cerca del incendio a pesar que la policía seguía sin hacer nada, salvo charlar entre ellos y dejar que los curiosos y algunos vecinos permanezcan en la puerta misa de la fábrica, curiosamente, una mujer policía al ver a nuestro editor general se cruza la calle para preguntarle por qué filmaba y si pertenecía a algún medio, preguntas que le fueron respondidas como se puede oír en el audio del video aportado a la instrucción, lo que no satisfizo a la mujer policía ante lo cual siguió insistiendo de mala forma en que no grabe nada, la incoherencia del pedido parecía no tener el mínimo de importancia para esta mala policía que desde ya desconoce e incumple con la Ley.
El hecho de que el periodista le pidiera que si ella insistía por lo menos se identifique como corresponde, ya que ni ella ni el resto de los policías llevaban gafete colocado o jerarquías que los identifiquen tal y como es obligación de los efectivos policiales, el pedido y su reiteración fue interpretado por la mujer policía como una falta de respeto, así de ridícula se tornó la secuencia que sigue, con la mirada extrañada de un vecino que al escuchar a esta policía no sale de su asombro, lejos de darse cuenta de su error, la mujer comenzó a llamar a los gritos a sus compañeros con la idea de reducir al periodista y trasladarlo detenido a la comisaría, no existía contravención, delito cometido, pero la idea era demostrarle al periodista que «ella» podía disponer de su libertad ambulatoria por el solo hecho de pedirle que se identifique y aclararle que no es facultad de la policía que se puede filmar o no en la vía pública, ya que era y es irrelevante ser periodista en una situación como esta.
El resto de los efectivos policiales se sumaron al «apriete», uno junto a esta mujer tomó de las ropas al periodista y le dijeron que se calle, que ellos son los que iban a preguntar, que solo tenía que responder y que no se podía retirar del lugar, lo que generó malestar entre los vecinos, algunos indignados gritaron «vayan a meter presos a los chorros», ya los vecinos se manifestaron disconformes con el patrullaje, basta leer las redes sociales para enterarse que los robos siguen y de hecho el editor general publicó un artículo al respecto, tal vez por eso la mujer policía seguía con su idea fija de detenerlo.
Cuando se identificó con uno de los policías, a quien incluso le dio un diario para que compruebe que el medio existe, esto no le importó a la mujer que llamaban Mónica, insistió en que ella igual lo iba a llevar a la comisaría para que «aprenda», solo la llegada de un móvil de fiscalización a cargo de un subinspector calmó en algo a esta mujer que se mostraba inestable y desencajada, mintiendo que se le había faltado el respeto, olvidando que su mentira se terminaba con la visualización del video, donde se escucha que quien es agresiva es ella y donde la cara de uno de los vecinos lo dice todo. Volvieron a pedirle al periodista su documentación y credenciales profesionales, momentos en que la mujer policía anotaba los datos en una hoja que luego se guardo, no sin antes mirar al periodista desafiante.
Nadie pidió disculpas por el pésimo accionar policial, nadie explicó para qué esta mujer anota datos de un ciudadano y no aporta los suyos, nadie podía explicar luego de ver el video por qué esta mujer policía actuó así, como nadie pudo explicar por qué el resto de los policías no evitaron semejante escándalo que ensucia el trabajo de los buenos policías.
Como era de esperar el editor general del multimedios realizó la correspondiente denuncia penal que tramita en la UFI Nº 1 del Polo Judicial de Avellaneda, llevada adelante por el cuerpo de instructores por tratarse los denunciados personal policial, se denunció ante la subsecretaria de seguridad Mónica Ghirelli el accionar de esta mujer policía y el resto de los efectivos, ya que afecta la imagen del municipio en cuanto los vecinos siguen reclamando seguridad y estas cosas poco tienen que ver con una policía profesional y se realizó la correspondiente denuncia en Asuntos Internos para que se investiguen los hechos denunciados en la justicia y la violación de reglamentos policiales.
Según fuentes policiales, se trataría de un Teniente Mónica Bravo, la cual como se puede ver en la foto que acompaña la nota, no se encuentra uniformada como corresponde reglamentariamente, desde este diario solicitamos a quienes corresponda, controlen que el personal policial al momento de vestir uniforme lo hagan como corresponde.
Desde El Sindical, agradecemos a quienes se pusieron en contacto con la redacción y transmitir los agradecimientos de nuestro editor general, quien fuera maltratado delante de su madre y vecinos, brindando estos policías un espectáculo repudiable, nadie quiere abusos policiales, la gente reclama seguridad, respeto, que los policías que así no lo entiendan sean apartados de la fuerza o renuncien, nadie los obliga a ser policías. Sabemos que hay excelentes policías, buenos policías y malos policías, pero hacemos responsable de la seguridad e integridad física de Marcelo Ricardo Hawrylciw, su familia y resto del staff del Multimedios El Sindical, al gobernador Daniel Scioli y el ministro de seguridad Granados, a quienes corresponde tomar las medidas urgentes y necesarias para corregir estas conductas.
Gabriel Ignacio Pozzi
Secretario de redacción



