Parrilla El Tano, ambición criminal

Ya en varias oportunidades he sido el único que parece no «deberle» nada al Tano, razón curiosa ya que no es creíble pensar que periodistas locales y funcionarios ignoran todas las normas que infringen sus dueños.

La ambición, la corrupción y los delitos han sido parte del crecimiento del imperio que se conoce como El Tano, con total impunidad el local de la calle Av. Güemes 567 en el partido de Avellaneda ha tenido distintas clausuras por diversas infracciones y ha tenido sin éxito inspecciones por trabajadores mal registrados.

Pero todo esto no supera lo irresponsable y criminal que es ignorar las recomendaciones de salud pública en medio de un PANDEMIA, ya me referí a locales del Polo Gastronómico, ahora este caso dista a poco más de 250 metros del Palacio Municipal.

Mientras pedían que se queden en sus casas, de forma voluntaria, la parrilla abría para priorizar el dinero por sobre la salud pública, ya que si existe un lugar donde se come hacinado es sin dudas la Parrilla El Tano.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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