El hombre de 26 años acusado de matar a su mujer, Carla Figueroa (18) escuchó en Los Tribunales de General Pico las pruebas que hay en su contra, y sin objeciones de su abogado aceptó la prisión preventiva que solicitó el fiscal de la causa. Tomaselli, a quien también se someterá a pericias psiquiátricas, está imputado bajo los cargos de “homicidio calificado por el vínculo”. El joven estaba preso por haber violado a su pareja, pero ella luego lo perdonó, se casó con él, y por la figura del avenimiento la Justicia le concedió la libertad. Una semana después la apuñaló delante del hijo de ambos, de 3 años.
Marcelo Tomaselli, el hombre acusado de matar a su mujer luego de que ella le perdonara una violación, lo ayudara a salir en libertad y se casara con él, escuchó sin inmutarse el pedido de prisión preventiva que hizo el Fiscal que atiende la causa por el brutal asesinato de Carla Figueroa (18) y que luego aceptó el Juez. Sin objeciones de su abogado defensor, el hombre, de 26 años, imputado bajo los cargos de “homicidio calificado por el vínculo” pidió la palabra pero se la negaron. La Justicia sostiene que hay en su contra “pruebas contundentes”, entre ellas la declaración de su propia madre, que sin dudarlo aseguró haber escuchado cómo su hijo mataba a su nuera delante de su pequeño nieto de tres años.
Por pedido de la Justicia, además, el joven será sometido a pericias psiquiátricas, dado que la pena que pesaría sobre él en caso de ser hallado culpable sería la “prisión perpetua” y la fiscalía quiere comprobar si estaba en plena conciencia a la hora de cometer el crimen, aunque los antecedentes de violencia que ya había ejercido contra la víctima restan chances a la posibilidad de que haya sido presa de una “emoción violenta”.
Por pedido del Fiscal también se someterán a pericia el cuchillo con el que habría sido degollada Carla y luego apuñalada 15 veces, la ropa que vestía el imputado, las sábanas de la cama matrimonial donde yacía la víctima y un teléfono celular que ambos utilizaban.
Marcelo Tomaselli había salido en libertad hace 10 días, luego de purgar una pena de 8 meses de prisión por haber violado a su pareja, de quien estaba temporalmente separado. Sin embargo, luego de denunciarlo y de que él fuera condenado ella lo perdonó, bajo la amenaza de él de suicidarse, lo visitó regularmente en la cárcel y aceptó casarse con él. Ante esto, el abogado defensor del joven recurrió a la figura del avenimiento, que es una especie de «perdón judicial», y los jueces decidieron aceptar el argumento y dejarlo en libertad.
Si bien algunos vaticinaban que la violencia sería otra vez el final anunciado de esta historia, tal vez nadie imaginó que llegaría al extremo de causar la muerte, y que se desataría tan rápido. Carla estuvo casada poco más de una semana, y luego la mataron. En su familia y en la familia de quien fuera su pareja nadie duda de que fue él.


