La Matanza:Desbaratan la banda de la prostituta

prostitución callejeraEn La Matanza, una joven que ofrecía servicios sexuales captaba a hombres de dinero a los cuales luego asaltaban sus cómplices. Tras el robo, fingía su secuestro pero en realidad ella era la jefa de los hampones.

La profesión más vieja del mundo, con una nueva y peligrosa variante. La Policía Bonaerense detuvo en las últimas horas a una peligrosa banda de asaltantes que era capitaneada por una joven prostituta. La modalidad del delito se centraba en el accionar de una mujer de 29 años, cuya belleza operaba como un fuerte atractivo para captar a sus víctimas, en su mayoría comerciantes y empresarios del partido de La Matanza. Tras el robo fingían el secuestro de la chica, que en realidad huía con ellos porque era la jefa del grupo de hampones. Una simuladora total, tanto en la cama como en el delito.

Cadena de robos

Informó una fuente policial que el caso pudo ser descubierto a raíz de un hecho de robo ocurrido el viernes por la noche en González Catán. El violento episodio que tuvo lugar en un inmueble ubicado a metros de la Ruta 21, y que en un primer momento se caratuló como robo y privación de la libertad, derivó en el esclarecimiento de varios ilícitos acontecidos en los últimos meses en la localidad de Virrey del Pino y en la detención de dos personas directamente involucradas. El tercer delincuente pudo darse a la fuga, aunque ya había sido individualizado y era intensamente buscado por los efectivos del Gabinete Estático Operativo de la Distrital Sur González Catán primera a cargo del Comisario Luis Castillo. La jefa de la banda que cometía asaltos y robos en perjuicio de comerciantes y empresarios de esta zona ubicada al sudoeste del Gran Buenos Aires era una bella joven que ejercía la prostitución identificada como Fabiana Nizza, alias “Za- mira”, que valiéndose de su escultural figura captaba con suma facilidad a sus próximas víctimas. Era la bella carnada para la gente de dinero que atraía hacia sus cómplices como moscas a la miel.

Las víctimas

De acuerdo con los datos obtenidos, en general eran hombres de negocios con quienes pautaba un encuentro amoroso y una vez en la intimidad la pareja era abordada por dos o más asaltantes, que fingían llevarse luego a la chica como rehén, pero esto no era mas que un ardid, porque era ella quien manejaba todos los movimientos de la peligrosa gavilla.

Lo llamativo del caso es que reducían a sus víctimas a punta de pistola y con la utilización de armas blancas. Todo un objeto de deseo era esta joven y bella mujer que captaba a sus víctimas en la vía pública, les ofrecía sus servicios sexuales y en medio de la relación íntima llamaba a su cómplices para que desvalijaran a la víctima.

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