Karina Milei aprovechó su momento en el acto político de Junín, demostrando carecer de una mínima capacidad para la oratoria al intentar arengar a la juventud de LLA, con fallidas palabras y una constante como es el no pronunciar la S en las palabras en plural.
Jugando a la desentendida del última escándalo político que la vuelve a dejar en evidencia y mencionada por décima vez en pedidos de dólares en efectivo, situación que va camino a un record en la política mundial, porque por mucho menos otros ya hubieran renunciado o hubieran sido eyectados de su cargo. Por el contrario el propio presidente Javier Milei ya aclaró que él no tiene problema en echar a quien sea de su gobierno sin importarle el cargo, menos a su hermana que es la excepción.
Con sus declaraciones, Karina Milei hace dudar y mucho de su capacidad para ser la ideóloga del triunfo de Javier en la política y de la «superioridad» de la que se jacta el presidente tanto, en lo intelectual, lo moral y lo estético.



