Mientras los trolls del gobierno nacional compiten por aumentar los miles de millones que dicen trae Javier Milei a su regreso por Francia, comenzaron ponderando las inversiones en 10 mil millones de dólares y en cuestión de horas elevaron la cifra a unos 30 mil millones.
Genéricamente el Gobierno, durante el encuentro se anunciaron proyectos e iniciativas que superan los US$ 27.000 millones y abarcan sectores como energía, minería, infraestructura, tecnología, agroindustria, salud y biotecnología.
Según la información oficial, TotalEnergies presentó proyectos por cerca de US$ 10.000 millones; Glencore anunció una inversión estimada en US$ 4.000 millones para Agua Rica; Eramet prevé un desembolso adicional potencial de alrededor de US$ 350 millones para ampliar Centenario-Ratones; y Pan American Energy junto con la empresa francesa SNF impulsan un proyecto por US$ 1.200 millones.
Además, Huttopia anunció su desembarco en la Argentina con una inversión de entre 3 y 5 millones de euros.
La Casa Rosada también informó que LVMH comunicó un acuerdo para adquirir Vicuña, en Catamarca, y ampliar sus bodegas en Mendoza, mientras que Hitachi Group confirmó la instalación de un hub regional en el país.
Por otra parte, el Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el ingreso del proyecto Bajo del Choique-La Invernada, impulsado por Pluspetrol y GyP para el desarrollo de recursos no convencionales en Vaca Muerta, con una inversión prevista de US$ 12.240 millones.
Lo que el gobierno hábilmente no explica, es que lo que ellos llaman inversiones, en realidad son financiamientos que poco tienen que ver con ingresos a las arcas del Estado, sino que son apuestas comerciales donde los empresarios extranjeros tienen todo a disposición para invertir más barato que en otros países y luego recuperar inmediatamente esa inversión y retirarse con ganancias multimillonarias que son transferidas a los poderosos bancos mundiales con los que operan. Traducido, vienen, explotan con gastos mínimos, con mano de obra barata y precarizada y si el recurso se agota se van dejando desempleo, pérdida de recursos y conflictos sociales.
Esto tiene su lógica en la cabeza de Milei y sus promotores que lo llevaron al poder, gracias a los políticos corruptos que no viven de un salario, se consiguió la reforma laboral, que posibilita el trabajo irregular, los despidos y el pago en cuotas de lo que se negocie como indemnización, el engaño durante meses fue afirmar tantas veces como fuera necesario que esta reforma iba generar un boom de trabajo registrado, que las empresas iban a salir a contratar por la seguridad jurídica y que eso iba a mejorar los salarios porque ahora el empleado que vale iba a cotizar su trabajo en el mercado. La realidad es que el trabajo en negro creció, el desempleo creció, los salarios fueron a la baja y cada vez que los medios cubren las largas colas de los que buscan empleo, se repite eso de que «acepto lo que me propongan, antes que no tener nada».
Mintió como tantas mentiras de Javier Milei, los salarios volando en dólares, el no aumento de tarifas hasta que no se acomoden los salarios y la mentira que aún sostiene el presidente que la mayoría cobra 1200 dólares de promedio, esta semana el propio INDEC informó que el salario promedio en la Argentina es de apenas 700.000 pesos, es decir unos 450 dólares, una diferencia significativa.
Tampoco la reforma fue un alivio para las Pymes, ya que de los juicios laborales, se pasó a las demandas civiles por daños y perjuicios, que suelen ser más costosas y con medidas más convenientes en lo económico para el demandante, en algunos casos la prueba será más compleja que en el ámbito laboral, pero con un bien abogado, termina siendo una mejor demanda.
Pasaportes de «oro» al estilo de los países subdesarrollados
Pero si hay algo que desmiente el éxito del rumbo económico que pregona el gobierno, es el propio gobierno cuando sale ya no solo a mal vender los recursos, el patrimonio y los bonos, sino que sale a vender IMPUNIDAD a delincuentes millonarios.
El prestigioso medio Financial Times, revela al mundo, una medida desesperada del gobierno nacional, adoptada por Luis Caputo con el aval de Javier Milei, de vender PASAPORTES DE ORO a quienes estén dispuestos a pagar 350.000 dólares sin reintegro por una ciudadanía y pasaporte argentino.
Sí, los mismos que gritaban contra los extranjeros y los señalaban como los responsables del déficit y de generar inseguridad, resulta que no aplica para los que son millonarios, esto encuentra su lógica si uno recuerda a Javier Milei cuando sin pudor decía que él no tiene problema alguno en negociar con narcotraficantes que quieran invertir, porque en todo caso la actividad ilícita es un tema de la justicia.
Esta medida es inédita en el mundo para un país como la Argentina, ya que quienes lo hacen suelen ser pequeños Estados subdesarrollados que además son paraísos fiscales, traducido, cuevas de delincuentes con millones para aportar.
Entonces, si el gobierno fanfarronea con un éxito económico y de inversiones, para qué abrir la puerta a delincuentes con actividades como el narcotráfico, la trata y las armas.
La fórmula no es nueva y hay un antecedente bien puntual, la relación entre Monzer Al Kassar (el célebre traficante de armas de origen sirio) y el pasaporte argentino constituye uno de los mayores escándalos político-judiciales de los años 90 en Argentina.
Al Kassar obtuvo la residencia permanente, el DNI, la cédula y el pasaporte argentino en un tiempo récord de apenas meses. Para lograrlo, presentó documentación falsa (incluyendo un pasaporte falso de Yemen del Sur) y fijó un domicilio ficticio en la localidad de Corralitos, Mendoza.
El propio Al Kassar declaró ante la Justicia que el entonces presidente Carlos Saúl Menem dio la orden directa a Migraciones para agilizar su radicación. Además, en el trámite intervino Amira Yoma (excuñada de Menem y secretaria de Audiencias), quien admitió haberlo acompañado «a título personal» a realizar las gestiones.
Es decir, los argentinos no hemos aprendido NADA de los años 90, donde se mal vendió todo lo estatal, creció el desempleo, llegó el narcotráfico al país donde inundaron el mercado local con dólares e inversiones para lavar dinero, a cambio de unos meses de supuesta economía estable.
Los apellidos incluso se repiten en los NEGOCIADOS con los recursos del Estado, los Menem y los Macri, sumados a los mismos abogados, economistas y políticos que pululan hoy en LLA.
Distintos analistas políticos del mundo, mencionan el artículo y coinciden en que el gobierno de Javier Milei tiene serios problemas de endeudamiento, que necesitan colocar bonos y generar ingresos porque el plan que pregonan fracaso.
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw


