«Repartidores de aplicaciones bloquearon la avenida Santa Rosa y accesos clave de Ituzaingó y Morón para denunciar una crisis terminal en el sector, donde la falta de consumo hace que muchos no alcancen los $10.000 diarios.
La situación económica por las políticas del gobierno nacional han afectado el consumo, perjudicando especialmente a los que tienen sus ingresos vinculados a los consumidores, como es el caso de los repartidores, que en su mayoría votaron y militaron por Javier Milei con la esperanza de mejorar sus ingresos, algo que nunca ocurrió y ahora pone en riesgo la continuidad laboral del sector.
A la caída de ingresos se suma una ola de robos salvajes: los trabajadores denuncian que les disparan con armas de fuego, los golpean ferozmente para robarles las motos y les destruyen las cajas de reparto, dejándolos desprotegidos ante un nivel de violencia delictiva inédito en la Zona Oeste.»



