A los reclamos por la falta de medicamentos y cobertura médica, especialmente de tratamientos crónicos que ponen en riesgo la vida de los efectivos policiales y sus familiares, ahora se suma la situación salarial que no les permite llegar a fin de mes, complicando poder alimentar a sus familias.
Un fuerte debate se instaló en redes tras la difusión de un mecanismo de “ayuda” destinado a integrantes de la Policía Federal, que contemplaría la entrega de productos básicos a través de una asociación civil.
Según lo que trascendió, el sistema incluiría alimentos como harina, aceite, arroz y yerba, gestionados mediante un formulario, lo que generó cuestionamientos por las condiciones en las que se implementaría.
En paralelo, crece el malestar dentro de la fuerza por los bajos sueldos y la dificultad para cubrir gastos esenciales. Distintas versiones indican que algunos efectivos recurren a trabajos informales para completar sus ingresos, en un contexto marcado por la falta de actualización salarial.
La controversia escaló aún más luego de que el esquema fuera suspendido tras su viralización, lo que dejó abiertas dudas sobre su funcionamiento y alcance. La molestia creció dentro de las filas de la PFA tras conocerse la suspensión del servicio, en medio del escándalo que generó en la opinión pública.
El episodio vuelve a poner en foco la situación económica dentro de las fuerzas de seguridad y reabre el debate sobre las políticas salariales y de asistencia en el sector.



