En su renuncia, el juez Tettamanti acusó a Alak y dijo que teme por su familia

Aseguró que su dimisión al juzgado que debe tratar la ley de medios fue consecuencia de la presión del ministro de Justicia. «Ha generado en mí una violencia moral y un grado de intranquilidad no solo personal sino también familiar», dijo.

El Juez jubilado Raúl Tettamanti advirtió en su renuncia a ocupar el juzgado que debe tratar la constitucionalidad del artículo 161 de la Ley de Medios que la misma se debió a que sintió «violencia moral» y un «grado de intranquilidad no sólo personal sino familiar», en relación a la presión a la que lo sometió el ministro de Justicia, Julio Alak.

Así, se desprende del texto de la dimisión que formalizó ayer el ex juez -a la que accedió la agencia DyN- donde aseguró que no fue nombrado «para dictar sentencia en un juicio en particular, sino para contribuir a la crisis que atraviesa» el Poder Judicial por la falta de nombramientos desde el Poder Ejecutivo.

Tettamanti fue nombrado, pese a que su designación había sido cuestionada indirectamente por la candidata del Ejecutivo, María Lorena Gagliardi, al pretender recusar al consejero Ricardo Recondo. Esa designación había sido avalada tácitamente por la Corte Suprema, que declaró «inoficioso» pronunciarse sobre un pedido que le formuló la Cámara del fuero sobre el nombramiento del subrogante en ese juzgado.

Tettamanti, además, dejó plasmado que su decisión fue consecuencia de la embestida de Alak, que el viernes pasado había amenazarlo con recusarlo, tras el fracaso del oficialismo en el Consejo de la Magistratura por nombrar a una funcionaria del Estado para ocupar ese tribunal clave.

En una carta dirigida al Juez Martín Ferrel, presidente de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, Tettamanti hizo saber su «voluntad» respecto de la convocatoria con que -dijo- «Vuestra Excelencia me distinguiera».

«Respecto de esto último, por medio de la presente formulo mi renuncia, de carácter indeclinable, a la subrogación para ocupar la vacante existente en el juzgado nacional de primera instancia en lo Civil y Comercial federal 4», planteó.

El magistrado jubilado aseguró que «la actitud que ahora adoptó obedece al debate que se generó en el ámbito del Consejo de la Magistratura y luego con intervención del señor ministro de Justicia de la Nación en torno a ésa, mi designación, discusión que tomó estado público y me involucró directamente».

«El tono de las declaraciones de los funcionaros referidos ha generado en mí una violencia moral y un grado de intranquilidad no solo personal sino también familiar, que me provoca un estado de ánimo que no es apropiado para continuar en la delicada tareas de administrar Justicia, como lo vengo haciendo desde hace más de 31 años», sostuvo.

En un claro mensaje al ministro Alak, el juez retirado aseguró: «Vuestra Excelencia y yo conocemos a la perfección que en la actualidad la única posibilidad de cubrir cargos en juzgados vacantes es utilizando la disposición del inciso A del articulo 16 de la ley 24.018, norma ésta que alude a magistrados y funcionarios jubilados».

Según aclaró, «ello es así por cuanto por estos días la Corte Suprema de Justicia de la Nación no permite la designación de secretarios y por la demora en que incurre el Poder Ejecutivo Nacional en reglamentar la Ley 26.3786 de Subrogancias».

«Vuestra Excelencia y yo sabemos que no fui nombrado para dictar sentencia en un juicio en particular, sino para contribuir a paliar la crisis que atraviesa el fuero en razón de la existencia de tres juzgados vacantes. En definitiva, Vuestra Excelencia y yo podemos estar absolutamente tranquilos y satisfechos con lo actuado en la oportunidad», añadió.

Tettamanti actuó hasta 2008 en el fuero Civil y Comercial porteño, pero fue convocado nuevamente para ocupar el despacho donde se tramita la causa sobre la ley de medios, vacante desde la jubilación de Edmundo Carbone y dónde, en definitiva, se debe resolver si Clarín tendrá que desprenderse de medios de su grupo, a instancias de la Ley votada hace exactamente tres años.

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