Empleados judiciales sin control en el Juzgado Nacional en lo Correccional Nº7

VERGUENZAUno como ciudadano debe lidiar día a día con personajes a los que no les gusta su trabajo y eso los vuelve sin lugar a dudas un palo en la rueda, si tienen que atender al público lo hacen de una forma descortés, con mala predisposición y como frutillita de esa «torta» agria que uno no tiene porque participar, terminan siendo maleducados. Dice el refrán que cuando el gato no está los ratones bailan y esto se podría aplicar perfectamente a algunos de los empleados del Juzgado Nacional en lo Correccional Nº 7, sito en la calle Lavalle 1638, piso 5to., teléfono 4374-8920.

Desde hace ya varios días, uno joven madre con su beba de días, intenta presentar un escrito en una causa de violencia de género, pero curiosamente y a pesar de todas las recomendaciones, incluso de la propia Corte Suprema, parece que hay aún empleados que se toman su trabajo y la integridad física de las personas en broma, con su beba durante dos días se han «pasado la pelota» del Juzgado Nacional Correccional Nº3 con el 7 la tenencia del expediente, incluso llegando a decir el absurdo «lo debe tener la chica que lo llevó», como si subir un par de pisos llevara más tiempo que un viaje en diligencia por el antiguo oeste.

Como desde este medio recibimos material importante para la causa, el Editor General del multimedios se comunicó con el Juzgado 7, simplemente para saber si ya tenían la causa y presentarse con el material, la respuesta fue «muévase y venga a la mesa de entradas», ante la explicación lógica de que no había problemas si ya tenían la causa porque la joven madre no debería estar viajando para que le digan que no está el expediente, el empleado respondió, «ese no es nuestro problema», al solicitarle el nombre dijo que esperáramos, y entonces le solicitamos hablar con el secretario del juzgado, la respuesta fue que la prosecretaria opinaba como él y avalaba su atención, al preguntarle el nombre de la prosecretaria dijo «yo no tengo ninguna obligación de darle esa información», al preguntarle su nombre dijo «tampoco le voy a dar mi nombre» y nos dijo «chau». Tamaña actitud no hace más que desacreditar el trabajo de miles de empleados judiciales que quieren su trabajo y que son coherentes.

Volvimos a comunicarnos el teléfono del Juez del Correccional 7 y allí una empleada nos informa que no tienen Juez que hay un subrogante y que por eso a veces pasan estas cosas, al no haber control directo. El Juez subrogante del 7 es el Dr. García, Raúl Juan Emilio, a cargo del Juzgado Nacional en lo Correccional Nº 12, sito en la Av. de los inmigrantes 1950, piso 3, oficina 320, al parecer la distancia no es la mejor forma de tener un control sobre empleados que no tienen concepto.

Si bien desde la secretaría privada del Juez subrogante se comunicaron con el Editor General del multimedios, la excusa para justificar la conducta del empleado es que se trata de jóvenes que no saben como resolver algunas cuestiones, que ellos piensan que puede llamar cualquiera incluso un detenido (parece ser que no saben que las llamadas desde los penales tienen una advertencia del lugar de origen del llamado) subestimando el conocimiento de quien escucha. Se comprometieron a llamar para dar una explicación, pero el llamado nunca se realizó.

Queda más que claro que las recomendaciones de la Corte respecto a las prioridades de las personas con discapacidad o por su estado no se respetan como tampoco la Ley 26.485, ya que la causa que por conexidad se derivó a dicho Juzgado tenía un antecedente anterior en el cual no se trabajo debidamente, pudiéndose haber evitado revictimizar a la joven y no exponer al bebé.

Seguiremos esperando una respuesta a nuestros mail enviados a los Juzgados 7 y 12.

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