El personal de la Dirección General de Licencias de Buenos Aires lleva adelante desde ayer una serie de paros progresivos. Aducen que el gobierno de Mauricio Macri intenta privatizar la entrega de esos documentos. La medida se extenderá hasta el viernes.
«Macri intenta cerrar el turno tarde de la sede administrativa de Roca, no abona la productividad y produce una sobrecarga de trámites en los centros descentralizados», aseguró el sindicato. El Sutecba subrayó que el Jefe de Gobierno porteño y el subsecretario de Transporte, Guillermo Dietrich, «no escuchan los reclamos gremiales a fin de implementar la privatización para la obtención y renovación de las licencias de conducir».
«Con la mentira de lograr una mejor calidad de atención al contribuyente, se reformó la sede central de la Avenida Roca 5.252, en el barrio de Villa Lugano. La inversión fue de 6 millones de pesos para atender a 800 personas en los dos turnos de 7 a 20. Hoy se atiende a 200 ciudadanos hasta las 14:30″, indicó. El gremio, que conduce Amadeo Genta, explicó que de forma previa a esas remodelaciones se realizaba cualquier tipo de trámite (duplicado, renovación, otorgamiento y otros) y, en promedio, se atendía a 600 personas al día y, ahora, solo se otorgan licencias, perjudicando a los contribuyentes de la zona sur de la ciudad.
«Esos ciudadanos deben trasladarse a otras sedes para renovar el registro de conducir y, esos mismos lugares, están sobrecargados por los cambios y no se ofrece una buena atención», puntualizó. El sindicato también sostuvo que el monto invertido en refacciones «no ofrece un servicio más amplio y discrimina a los contribuyentes de la zona sur de la ciudad».
La organización gremial destacó que Macri también continúa desoyendo «las demandas de mejoras salariales, como el pago de la productividad por ser un organismo recaudador y el total reconocimiento de los cargos de los jefes de área».


