El robo fue cometido cuando dos ladrones armados, que andaban en una moto de potente cilindrada, interceptaron el paso de un auto Ford Ka conducido por una subteniente uniformada que era acompañada por dos sargentos mujeres.
Tres mujeres policías fueron asaltadas donde dos «motochorros» se llevaron sus armas, los chalecos antibalas, los equipos de comunicación y el auto en el que se movilizaban, que luego fue abandonado en una villa de emergencia.
Después del robo, los ladrones fueron interceptados por un suboficial que patrullaba la zona, con el que se enfrentaron a los tiros.
El hecho terminó cuando los ladrones escaparon en el auto de la oficial de policía, que fue encontrado abandonado en el interior de la villa Carlos Gardel.
Tomó intervención la comisaría de Tres de Febrero primera, donde se instruyeron actuaciones por «robo, calificado por el empleo de arma de fuego, robo de automotor y atentado y resistencia a la autoridad».


