Caballito:Informe de ONG confirma nuestra primicia que los colegios están rodeados de «Kioscos» de drogas

  Caballito-de-pieUna noticia publicada hoy por el Diario Popular, confirma los adelantos de nuestro medio en cuanto a que, la zona que limita los barrios de Caballito, Almagro, Villa Crespo, Flores, Boedo y Once, son a la vista de los hechos delictivos cotidianos que se cometen con total impunidad, «zonas liberadas».

Los vecinos de Caballito se vienen reuniendo desde hace un año, discutiendo todo lo relacionado con la seguridad en la zona. Investigan por su cuenta, generan enlaces con las autoridades policiales y judiciales, y proponen soluciones. Así, profundizan en el accionar de las mafias, destacando que las escuelas están rodeadas de 35 «kioscos» de drogas.

«La situación es complicada. Estamos terminando el segundo mapa del delito en el barrio, lo presentaremos este lunes, con una movilización de los vecinos en la intersección de las avenidas Acoyte y Rivadavia. Se realizó un informe que será elevado a las instituciones gubernamentales nacionales y de la ciudad, también a la justicia. Son más de 200 las denuncias concretas, por distintos delitos», dijo a DIARIO POPULAR el abogado Lucas Manjón, representante de La Alameda, que colabora con los vecinos de Caballito.

Del relevamiento se desprende la cuestión relacionada con los 35 puntos de venta de distintas drogas. «Las mafias que manejan la venta de drogas están rodeando las escuelas, tienen un mercado cautivo con los chicos y son los vecinos quienes hicieron los aportes de cada espacio donde se comercializa. Por ejemplo, en el Parque Rivadavia hay vendedores de paco que operan durante todo el día», señaló Manjón.

Estos «kioscos» de drogas se camuflan, de acuerdo al trabajo de los vecinos, en comercios de golosinas, verdulerías, departamentos privados o directamente en la vía pública, entre otros. «Tenemos un narco prostíbulo regenteado por travestis. Se hizo una cámara oculta, donde se observa claramente cómo venden droga y hasta cuentan sin pruritos que traen menores de edad desde Paraguay para explotarlas sexualmente», explicó Manjón.

Este lugar, paradigmático por el nivel de impunidad con el que «trabaja», está ubicado sobre Díaz Vélez al 5300. «Ya fue clausurado en dos ocasiones, pero retiran la faja casi inmediatamente y continúan con sus actividades ilícitas. Acá tenemos el problema de la connivencia con la policía de la zona, también denunciado en el informe. Este caso llegó a la justicia y se instruye en la Fiscalía 6″, señaló el abogado, precisando que «desde 2008 que opera, a la vista de todo el barrio, y claramente cuenta con apoyo, cobertura institucional».

«Tenemos cuatro comisarías que aparecen en el informe de los vecinos. Todas tienen vinculaciones con los delitos que se denuncian. Liberan zonas, cuentan con brigadas que manejan a vendedores de drogas, cobran coimas a manteros o explotan a trapitos, mientras los vecinos quedan desguarnecidos. Creció mucho en el último año la violencia en las calles, con entraderas principalmente. Hay tres homicidios, incluido el de un oficial de la Policía Metropolitana, decenas de arrebatos», expresó Manjón.

Sobre la fuerza policial porteña, el representante de La Alameda explicó que los vecinos se reunieron con las autoridades. Allí, les explicaron que no disponían de personal suficiente para reforzar la presencia de uniformados. «Al otro día de esa reunión, con un jefe de la Policía Metropolitana que vive en Caballito, se hizo la represión en el Hospital Borda. Es decir, hay gente, pero se utiliza para otros motivos», dijo Manjón.

Desde El Sindical, hemos realizado en su momento las denuncias correspondientes, luego de una extensa investigación y recorrida de la zona donde detectamos los lugares donde se reunían los distribuidores, pero las denuncias en el Ministerio de Seguridad fueron derivadas a la Policía Federal para una investigación interna que nunca concluyó y que enterados de que por lo menos un Oficial Jefe conocido por hechos de corrupción se desempeña en la Superintendencia de Asuntos Internos, no se puede esperar avances. En el caso de la Justicia, la investigación también se derivó a la Policía Federal la que no pudo obtener datos de la supuesta investigación realizada, lo curioso es que se designe a la policía a investigar lugares cuyos propietarios, socios o clientes son oficiales de la fuerza. Con lo cual la protección de los lugares no solo es policial, sino que habría que investigar los motivos de medidas tan ingenuas por parte de funcionarios judiciales.

Las cifras informadas por el diario Popular se triplican en la realidad y de esta situación de colegios rodeados de vendedores de drogas este medio incluso puso en conocimiento a las autoridades de los Ministerios de Educación y de Seguridad y Justicia del Gobierno de la Ciudad, lo que demuestra que a los representantes sean de la ciudad o nacionales, el tema de la delincuencia y drogas que involucra a estudiantes, no es un tema relevante.

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