Luego de que los delincuentes cometieran el robo, el dueño del departameno un efectivo retirado tomó su pistola 9 milímetros, fue tras ellos y comenzó una balacera. Uno de los ladrones quedó gravemente herido, mientras que su cómplice se encuentra prófuga. Posteriormente se informó el fallecimiento del delincuente.
Un tiroteo perforó la apacibilidad de ayer en el barrio porteño de Boedo. El hecho fue protagonizado por un policía retirado, que persiguió y enfrentó a una pareja de ladrones después de que le desvalijaran su departamento.
La mujer escapó en un taxi y abandonó a su pareja, que anoche agonizaba en un hospital público. La Policía Federal todavía no tenía información precisa sobre la prófuga y había montado un operativo en la zona para dar con ella.
Todo sucedió pasadas las 16:30 hs. en la esquina de las calles Cochabamba y Maza, pleno corazón de Boedo. Un hombre de entre 60 y 70 años ingresaba a un edificio cuando fue sorprendido por una pareja de delincuentes; ambos promediaban los 30 años.
Lo encañonaron y lo obligaron a guiarlos hasta su departamento, donde se encontraban su mujer y su hija. Una vez adentro, le pegaron un culatazo al padre de la familia y lo dejaron herido en el piso. Mientras tanto, ellos recorrían el lugar y separaban los objetos de valor. Al término de unos minutos ya estaban afuera, preparados para subir a un Chevrolet Classic negro que los sacaría del lugar.
Desconocían que la persona a la que acababan de robar era un policía federal retirado. Apenas los delincuentes abandonaron la casa, el ex agente tomó una pistola 9 milímetros y fue tras ellos. Logró divisar el vehículo sobre el cual se habían subido y emprendió una persecución. Según fuentes policiales, la mujer iba al volante y su socio en el asiento de acompañante.
El policía retirado, de quien no trascendió la identidad, aprovechó que el Chevrolet se detuvo -las versiones hablan de un choque o de un embotellamiento- y comenzó a disparar.
Los vecinos aseguraron que se escucharon entre ocho y nueve estruendos. Dos de ellos pegaron en la cabeza y el cuello del acompañante. Mientras él agonizaba recostado sobre la ventanilla derecha del auto, ella se alejó corriendo y logró escapar en un taxi. Quizá desconocía que el hombre todavía estaba vivo, aunque muy grave. La ambulancia del SAME lo asistió en el lugar y lo trasladó al hospital Ramos Mejía, donde anoche peleaba con la muerte, esta mañana se informó su deceso.
Fuente: Canal 26 y agencias


