Avellaneda: Denuncian al Hotel Tucán y la comisaría 2da

Hotel-El-TucánUna joven inquilina del Hotel Tucán realizó una grave denuncia en la Unidad Fiscal de Investigaciones N° 2 del Polo Judicial de Avellaneda sobre hechos de violencia de los que fue víctima realizados por personal policial de la comisaría 2da de Piñeiro y del Hotel Tucán. La joven fue arrancada por la fuerza de su habitación, separada por 48 horas de su hija de dos años y detenida semidesnuda en la sede policial. El motivo fue un retraso de cuatro días en el pago del alquiler de la habitación en el hotel de la calle Pagola 162. Los hechos sucedieron el 25 de mayo, la denuncia ingresó por Mesa de Entradas el 1° de junio y lleva el N° 070200821315.

La joven presentó la denuncia tras haber sido contenida y asesorada en el Consejo de Derechos Humanos de Avellaneda sobre los pasos a seguir debido a que fueron violados sus derechos. Allí fue derivada desde el Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, que fue el primer organismo en intervenir.

Los días previos

La vida es dura, a veces pone a prueba a las personas. Sí lo sabrá una madre soltera de 32 años con una hija de 2 en situación de calle. Sin un lugar donde ir, sin un familiar cercano. Un amor errado, dejó como resultado una hermosa niña, que indefensa necesita la plena atención de su madre. El tercer año de ciencias económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires tendrá que esperar mejores tiempos. La Asignación Universal por Hijo y algunas horas de clases de apoyo para estudiantes primarios y secundarios serán todo el ingreso. Después de todo, una madre hace malabares.

Un subsidio del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires llegó justo para evitar los días y noches en la calle. Justo, justo, tanto que no alcanza para una pieza en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), hay que ir a la provincia. No puede ser tan malo ese hotel familiar a pasos de la Estación Avellaneda donde viven más de un centenar de personas, pensó seguramente la joven cuando logró alquilar la habitación N° 14. Sobre todo, porque aceptaban chicos y tenían factura para poder rendir el subsidio.

Era principios de abril cuando la joven se alojó en el Hotel Tucán. Abonó el mes completo, lo que garantizaba la pieza hasta el 20 de mayo, cuando debía cobrar la segunda cuota del subsidio. La burocracia es algo fría y a veces no acompaña el ritmo de las necesidades de la gente.

El humor del encargado del hotel comenzó a cambiar y el 25 de mayo se desencadenó la pesadilla.

Como en la dictadura

“A las 14.45 siento nuevamente fuertes golpes en la puerta y de pronto ingresan a mi habitación, con una llave suministrada por el encargado del hotel, sin mi autorización y contra mi voluntad expresa varios agentes de policía que se identifican con numerarios de la comisaría segunda Avellaneda y tras propinarme golpes en distintas partes del cuerpo, me sacan a mi hija de los brazos y la tiran al piso, me esposan y en ropa interior me trasladan caminando a la comisaría, la oficial de policía me llevaba a los golpes y otros dos o tres policías hombres la escoltaban”, asegura la joven en la denuncia presentada. La Voz de Piñeiro corroboró con un vecino de la calle Pagola la versión. Otros vecinos manifestaron que situaciones similares han sucedido anteriormente.

“Casi desnuda, esposada, empujada por la calle, golpeada, insultada, maltratada, despojada de mi única hija y de mis pocas pertenencias soy encerrada en un calabozo de la comisaría 2da por casi 12 horas, sin asentarme en los libros de guardia, sin decirme qué juez dio la orden de detención y allanamiento y sin brindarme ninguna explicación”, continúa la denuncia.

“Los mismos que me secuestraron al mejor estilo de la dictadura militar, me inventaron una causa penal por abandono de persona”, asegura la joven en una parte de la denuncia.

Mientras la joven era llevada a realizar pericias físicas en el Hospital Pedro Fiorito, su hija era alojada en un hogar de niños por la intervención del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño a pedido de la fiscal Alejandra Olmos Coronel, que jamás se apersonó al hotel y se guió por los informes policiales. El mismo Servicio Local restituyó horas después a la niña “que se encontraba en perfecto estado de salud, a excepción de un golpe reciente en una de sus piernas”. El mismo Servicio Local determinó en un informe que la situación aparentaba tratarse de un “desalojo encubierto” y consignó que hubo dificultades para obtener las actuaciones formales realizadas por las Fiscalía y la policía para realizar semejante intervención.

Tras la valiente denuncia, la justicia deberá investigar qué delitos se cometieron y cuál es la relación entre el personal del la comisaría 2da y el del hotel El Tucán. ¿Será justicia?

 

Fuente: La voz de Piñeyro

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