
DENUNCIAMOS Y REPUDIAMOS LA COMPLICIDAD DE LA LISTA VERDE CON LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA
Desde hace dos años por defender los derechos humanos y especialmente desde el caso Santiago Maldonado, las y los compañeros de la Junta Interna de la Fuerza Aérea Argentina sufrimos distintos hechos de persecución y amedrentamiento por parte del personal militar. Sin embargo, y a pesar de las presiones y los hechos de violencia en aumento en un contexto desfavorable a las y los trabajadores, no nos doblegamos.
En las últimas semanas y de cara a las elecciones de la Junta Interna que serán el 23, 27 y 28 de noviembre, esta situación llegó a su límite. Además de las prácticas sistemáticas de agresiones, nos enteramos que uno de los candidatos de la Lista Verde, Julián Oscar Álvarez, afiliado desde hace 4 años a nuestro sindicato, es agente de los Servicios de Inteligencia de la Fuerza Aérea (reconocido de su propia boca al Consejo Directivo y a la Junta Electoral), lo que prueba la complicidad y la convivencia de la Lista Verde con los servicios militares de inteligencia, cuyo historial en contra de las y los trabajadores y el pueblo en general ya conocemos. Como si fuera poco, luego de haberse bajado como apoderado de la Lista Verde, este agente en cuestión continuó con la campaña impunemente, acompañando en la recorrida por los sectores a su esposa, también candidata a Secretaria General por la misma lista, la señora Zulema del Valle Rodríguez.
Desde la Verde y Blanca, repudiamos esta convivencia y hacemos un profundo llamado de atención al mundo sindical y a las agrupaciones de derechos humanos sobre la intromisión de los Servicios en nuestras organizaciones. Llevamos 12 años como conducción de la Junta Interna de la Fuerza Área Argentina enarbolando las banderas de Memoria, Verdad y Justicia y defendiendo los derechos humanos, en cualquier contexto. Y lo vamos a seguir haciendo. A pesar de las dificultades, las presiones y la coyuntura especialmente hostil que enfrentamos durante el macrismo, el compromiso con nuestro pueblo no se negocia.

