La ANMAT, autoridad sanitaria de Argentina, publicó información sobre las restricciones de uso de las fluoroquinolonas, una familia de antibióticos que incluye medicamentos ampliamente utilizados como el Ciprofloxacino, Levofloxacino y Moxifloxacino.
Estos antibióticos pueden causar reacciones adversas graves, discapacitantes, de duración prolongada y potencialmente irreversibles, que pueden afectar principalmente al sistema musculoesquelético y nervioso.
Entre los problemas descritos se encuentran tendinitis y ruptura de tendones, dolor en articulaciones y extremidades, neuropatías, alteraciones para caminar, fatiga, problemas de memoria y sueño, y alteraciones de la visión, audición, gusto y olfato. Algunos efectos pueden prolongarse durante meses o años.
¿CUÁNDO NO DEBEN UTILIZARSE?
El documento señala que las fluoroquinolonas NO deben prescribirse para:
• Infecciones leves o que pueden mejorar por sí solas, como faringitis, amigdalitis o bronquitis aguda.
• Determinadas infecciones leves o moderadas cuando otros antibióticos habitualmente recomendados son apropiados.
• Infecciones no bacterianas.
• Prevenir la diarrea del viajero o infecciones urinarias bajas recurrentes.
• Pacientes que anteriormente hayan sufrido una reacción adversa grave a una quinolona o fluoroquinolona.
EL PACIENTE DEBE SER INFORMADO
El documento recuerda a los profesionales de la salud que deben informar a los pacientes sobre el riesgo de estas reacciones adversas graves y potencialmente duraderas, y advertirles que busquen atención médica ante los primeros signos de una reacción adversa grave antes de continuar el tratamiento.
PRECAUCIÓN ESPECIAL
Se recomienda especial precaución en personas de edad avanzada, pacientes con insuficiencia renal, personas trasplantadas y quienes utilizan corticoides, debido al mayor riesgo de tendinitis y ruptura de tendón.
Las lesiones de los tendones pueden aparecer dentro de las primeras 48 horas del tratamiento e incluso meses después de suspenderlo.
Antes de tomar una fluoroquinolona pide a tu médico que te explique por qué es necesaria y si existen otros antibióticos apropiados para tratar tu infección.
Los pacientes deben conocer estos riesgos para poder tomar una decisión informada sobre su tratamiento.
Fuente oficial: ANMAT — “Novedades Internacionales y Nacionales en Seguridad de Medicamentos”, junio de 2023, págs. 8–10.


