Aseguran que la funcionaria del poder Judicial que está detenida pesa 45,3 kilos y su defensa prepara un pedido de prisión domiciliaria con controles médicos
El estado de salud de Albertina Mangini, la funcionaria judicial detenida en La Plata por una causa que investiga una presunta maniobra financiera de unos $27.000 millones, preocupa a su defensa.
Sus abogados preparan un pedido para que la Justicia reemplace la prisión preventiva por una detención domiciliaria, acompañada por seguimiento y controles médicos. El planteo estará respaldado por informes médicos, psicológicos y psiquiátricos realizados durante los últimos días.
Según esos informes, Mangini se encuentra lúcida, orientada y con signos vitales estables, pero registra un cuadro de bajo peso que preocupa a su defensa. Actualmente pesa 45,3 kilogramos y presenta una merma generalizada de masa muscular, con prominencias óseas visibles.
La documentación también señala dificultades para alimentarse. De acuerdo con la evaluación difundida, la detenida atribuye esa situación a la ansiedad, la angustia y el nerviosismo provocados por la causa judicial y las condiciones de encierro.
El informe psicológico, además, describe un cuadro de ansiedad y angustia, con episodios frecuentes de llanto y preocupación por sus padres, ambos de alrededor de 80 años. También consigna que Mangini habría manifestado en más de una oportunidad ideas lesivas.
A partir de esos elementos, la defensa buscará que la Justicia revise las condiciones de detención mientras avanza la investigación que mantiene a la funcionaria privada de su libertad.
Qué pedirá ahora la defensa de Albertina Mangini
La estrategia apunta a reemplazar la prisión preventiva por un régimen domiciliario que permita mantener a Mangini vinculada al proceso, pero fuera de una unidad de detención. Entre las alternativas ya planteadas anteriormente aparecen controles periódicos, restricciones para salir del país, entrega del pasaporte, monitoreo electrónico y prohibición de contacto con otros imputados y testigos.
El nuevo planteo se produce después de que Mangini cambiara de representación legal. La cuestión no parte de cero. La Cámara de Apelación y Garantías de La Plata ya había rechazado un hábeas corpus presentado por Mangini y sostuvo que continuaban vigentes riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Por eso, el nuevo pedido deberá convencer a la Justicia de que esas circunstancias pueden ser neutralizadas mediante medidas alternativas y que la permanencia en prisión preventiva dejó de ser necesaria en las condiciones actuales.
Además, la defensa podría avanzar con una declaración de Mangini. Después de haberse negado inicialmente a responder las preguntas de la fiscalía.
De qué acusa la Justicia a Mangini
Mangini permanece detenida en el marco de una investigación que tramita en La Plata y que intenta determinar cómo funcionaba una presunta estructura dedicada a captar datos personales y biométricos para abrir cuentas y billeteras virtuales.
Según la hipótesis de la fiscalía, la funcionaria habría cumplido un papel en la captación de personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas personas vinculadas al Patronato de Liberados, cuyos datos luego habrían sido utilizados para operar financieramente.
La pesquisa analiza delitos como asociación ilícita, defraudación mediante el uso indebido de datos digitales y lavado de activos, con agravantes vinculados con la función pública. Los investigadores sostienen que las operaciones bajo análisis habrían movilizado alrededor de $27.000 millones durante un año.
Entre las hipótesis que sigue la fiscalía aparece además la posibilidad de que parte de esos fondos tuviera origen en el juego clandestino online. La investigación busca determinar quiénes ocupaban cada uno de los roles dentro de la estructura y si existía una persona por encima de los detenidos que coordinaba la operatoria.
La causa tiene otros dos detenidos, mientras la fiscal Betina Lacki continúa reuniendo pruebas para establecer las responsabilidades individuales y reconstruir el circuito del dinero.
Fuente: El Editor Platense




