
Pinamar además de ser noticia por los eventos, sus playas, alojamientos y escándalos con los conductores de la zona La Frontera, también lo es por los casos de corrupción que involucran una y otra vez al municipio, principalmente con las gestiones de Martín Yeza y su amigo el actual intendente Juan Manuel Ibarguren que heredó los problemas y negocios, pero no tiene la misma cintura política.
Ya en julio del 2022, el municipio de Gral. Madariaga denunciaba a Pinamar por inundar terrenos linderos y la Ruta 11 con afluentes cloacales, con todos los riesgos para la salud que implican este tipo de contaminación más los inconvenientes para circular en la zona.
En ese momento autoridades del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), Autoridad del Agua (ADA) y Policía Ecológica realizaron un relevamiento en el frente de ruta ante la posibilidad de generarse “importantes daños de contaminación ambiental” en el lugar.
Si bien el intendente Martín Yeza explicó a la comunidad que la situación responde a la falta de una planta depuradora.
Concejales opositores denunciaban que en el lugar hay piletones destinados a la decantación de los afluentes, pero hay algunos vacíos y otros desbordados. “No se utilizó toda la capacidad de decantación. Eso no tiene tratamiento. Es peor de lo que pensamos”, cuestionaron.
“Le estamos tirando contaminantes a un lugar donde hay una gran reserva de agua, a un partido vecino, agravado porque este líquido ya contaminó este sector. Lo único que hacen es contaminar el recurso natural del agua”, insistieron.
Lo grave es que los problemas de contaminación por líquidos cloacales se remontan al 2013.

Pasaron los años y la situación no mejoró, ahora las criticas apuntan al intendente Juan Manuel Ibarguren, que lo hacen responsable de no ocuparse del tema y de no controlar a la Cooperativa de Agua y Luz de Pinamar Limitada, más conocida por sus siglasl CALP, CUIT: 30-54572931-4 que tiene vínculos con el municipio desde los años 90 y a pesar de haber demandado en varios oportunidades el municipio, mantuvo a la fecha la concesión del servicio, hoy con la presidencia de Carlos Bruno Nicolini, ingeniero, con domicilio en Valeria del Mar, partido de Pinamar. Un dato curioso, es que la cooperativa, ha tenido varias actas de infracción laboral por no presentar la documentación pertinente de sus trabajadores y no apeló ni realizó descargo ante el Ministerio de Trabajo provincial, al parecer era más barato pagar la multa.
La situación, vuelve a mostrar la irresponsabilidad del intendente Juan Manuel Ibarguren, que «vende» una ciudad verde, con fastuosas construcciones inmobiliarias, a las que tampoco controla, pero sin un plan urbanístico de procesamiento de los afluentes lo que implica que los piletones colapsarán antes de tiempo y es muy poco serio que cuando esto ocurre, el municipio culpe a la provincia de Buenos Aires o a privados, ya que está reconociendo falta de controles, o para qué tienen a Nicolás Villalba como Director de Obras Particulares.
Mientras la mierda inunda terrenos, el supermercado Carrefour Maxi con pérdidas millonarias, el municipio será demandado por el intendente de Gral. Madariaga, que desplazó a la policía ecológica para un relevamiento sobre la contaminación y la elaboración de las actas correspondientes.
Vale recordar que Martín Yeza, en su momento fue denunciado penalmente por malversación de caudales públicos, por inconsistencias en millones en obras públicas, donde por ejemplo la Constructora Ashoka Construcciones S.A, CUIT: 30710401914, había cobrado varios millones por obras no realizadas autorizados por el intendente. la firma tenía fuertes contactos con dirigentes del macrismo, obteniendo varias obras que no ejecutó y en el 2020 fue sancionada por incumplimientos sanción de suspensión para contratar con el Estado Nacional por el plazo de TRECE (13) meses, en los términos del artículo 1° inciso b) apartado 1.2. del Anexo II del Decreto Nº 1169/18 Además de incumplir con los compromisos, la empresa fue a concurso por una serie de deudas económicas.


