Una centena de vecinos, pacientes, familiares de pacientes y profesionales, preocupados por la situación precaria del Centro de Salud Mental Dr Mario Tisminetzky, que actualmente no cuenta con una planta profesional y administrativa que permita continuar con su funcionamiento y más aún, atender a los vecinos que quedarían sin tratamiento y otros sin acceso a la salud.
Tal como se había anunciado en redes sociales, pasadas las 10:00 hs. los vecinos se congregaron en la Plaza de San Justo desde donde marcharon al Palacio Municipal para visibilizar el reclamo y esperar alguna respuesta de las autoridades municipales que hasta ahora tienen a los vecinos angustiados por la falta de respuestas.
La movilización de los trabajadores estuvo acompañada por pacientes y familias, al igual que representantes del sindicato CICOP municipales, de la Casa de Auxilio de Ramos Mejía y el movimiento de adultos mayores local. “Garantizamos la salud mental de los matanceros, un derecho humano básico. Y entendemos que hay que hacer todo lo posible para que ese derecho no sea pisoteado”, consideró.
El Centro de Salud Mental atiende de manera ambulatoria a pacientes que necesitan terapia y contención. No obstante, los profesionales que se desempeñan en la institución, entre ellos psicólogos, psiquiatras, psicopedagogos y musicoterapeutas, se ven desbordados por la cantidad de demanda de la población.
Son muchos los actores políticos que deben ocuparse de la situación, desde el intendente Fernando Espinoza, el secretario de salud Alejandro Collia, hasta cada concejal que se supone representan a cada espacio político local y en suma a todos los vecinos, los Defensores del Pueblo de La Matanza, Silvia Caprino y José María Mira, siguen sin responder o mostrar estar trabajando en el tema y tampoco hemos recibido una respuesta de parte de la delegación de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, ubicada en San Justo a cargo de Nayla Mattar Insúa. Es decir muchos funcionarios y muchos millones en sueldos y gastos para que ejerzan sus funciones pero cuando deben TRABAJAR, parece que la cosa se complica.
En lo personal uno al ver estas movilizaciones solo puede felicitar a los vecinos por no quedarse solo en el reclamo online, por visibilizar su preocupación y por reclamar a las autoridades otro derecho constitucional poco difundido porque siempre es mejor un pueblo ignorante.
El reclamo ya está en las calles, no tienen ahora excusas para decir que no saben lo que ocurre, será cuestión de hacer bien las cuentas y definir prioridades.
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw




