{"id":59608,"date":"2016-05-21T20:00:40","date_gmt":"2016-05-21T23:00:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=59608"},"modified":"2016-05-22T03:59:03","modified_gmt":"2016-05-22T06:59:03","slug":"la-ceremonia-de-ayahuasca-vip-que-termino-en-abuso-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/la-ceremonia-de-ayahuasca-vip-que-termino-en-abuso-sexual\/","title":{"rendered":"La ceremonia de ayahuasca VIP que termin\u00f3 en abuso sexual"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/ayahuasca-VIP.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-59609\" src=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/ayahuasca-VIP-300x169.jpg\" alt=\"ayahuasca-VIP\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/ayahuasca-VIP-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/ayahuasca-VIP-500x282.jpg 500w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/ayahuasca-VIP.jpg 620w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0 Fue organizada en el delta del Tigre por el reconocido galerista de arte Ignacio Liprandi: un aborigen de la selva peruana la ofici\u00f3. En el curso de la noche, tres chicas fueron atacadas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Primero, hay que explicar al anfitri\u00f3n. Ignacio Liprandi podr\u00eda haber sido ministro, una estrella pol\u00edtica en ascenso. Uno de los coleccionistas de arte contempor\u00e1neo m\u00e1s cortejados del circuito local y ex financista en Miami para varias firmas de peso, Liprandi fue uno de los pioneros en el armado original del PRO, el encargado de trazar los primeros programas culturales del gobierno de Mauricio Macri. Su nombre sonaba con fuerza para encabezar la cartera de Cultura hasta que fue eliminado a fines de 2007. Se dijo que el entonces cardenal Jorge Bergoglio, antes de ser Papa, le baj\u00f3 el pulgar supuestamente por manifestarse a favor del matrimonio gay.<\/p>\n<p>Liprandi luego se convirti\u00f3 en galerista de arte, con un espacio que lleva su nombre. Cualquier artista que goza de su atenci\u00f3n tiene, en cierta forma, el \u00e9xito asegurado. Hoy, en el mundo del arte, estar con Liprandi es estar bien: su galer\u00eda tiene un lugar megaeventos en el exterior como Frieze y Art Basel, mecas de la venta de obra. Tiene tambi\u00e9n su lugar en la actual edici\u00f3n de arteBA, donde don\u00f3 piezas a la colecci\u00f3n del MALBA. Pero, por otra parte, Liprandi tiene otras b\u00fasquedas, quiz\u00e1s menos mundanas.<\/p>\n<p>El 11 de enero de 2014 por la noche, en el living de su casa r\u00fastica del arroyo La Horca del delta del Tigre, en la zona del Paran\u00e1 de las Palmas, present\u00f3 ante una docena de j\u00f3venes lo que fue quiz\u00e1s su m\u00e1s ex\u00f3tico hallazgo: un aborigen de la selva peruana, miembro de la etnia shipibo. Un cham\u00e1n. De baja estatura, con un espa\u00f1ol escasamente incomprensible, Pl\u00e1cido Rodr\u00edguez Castro ven\u00eda del poblado de San Francisco, en plena Amazonia. Liprandi lo hab\u00eda conocido meses antes, en una suerte de peregrinaci\u00f3n psicod\u00e9lica. El cham\u00e1n Pl\u00e1cido llegaba como un supuesto sanador, envuelto en un aura m\u00edstica, para administrar lo que era su medicina de la jungla; una dosis de ayahuasca, el poderoso alucin\u00f3geno l\u00edquido que induce visiones fant\u00e1sticas y supuestas transformaciones en la psiquis, en una ronda ritual que durar\u00eda toda la noche. No se trataba de drogarse por amor a la droga; hab\u00eda un componente espiritual, una misi\u00f3n interior, al menos en teor\u00eda.<\/p>\n<p>Para esto, Liprandi reuni\u00f3 a su audiencia, la mayor\u00eda de clase media alta, entre ellos artistas, aspirantes a m\u00edsticos, seguidores de terapias alternativas. Los hab\u00eda convocado v\u00eda mail, cobr\u00e1ndoles 750 pesos por la experiencia, almuerzo incluido. \u00abHola amigos lindos, el s\u00e1bado 11 de enero compartiremos un nuevo fin de semana con la Madrecita -un eufemismo para referirse a la ayahuasca- en el Delta, esta vez junto a Pl\u00e1cido Rodr\u00edguez Castro, cham\u00e1n shipibo del Amazonas peruano a quien conociera en su tierra en julio pasado\u00bb, les escribi\u00f3 Liprandi en un correo en cadena a unos pocos.<\/p>\n<p>No era la primera vez que Liprandi organizaba un encuentro psicod\u00e9lico. En su inter\u00e9s por lo ex\u00f3tico, que lo llev\u00f3 por instrumentos musicales africanos y disciplinas espirituales de Oriente, Liprandi se dedic\u00f3 a una ambici\u00f3n al menos peculiar: convertirse en un cham\u00e1n \u00e9l mismo. Hab\u00eda comenzado meses antes a ofrecer reuniones todav\u00eda sin droga en su departamento de Barrio Norte, encuentros de canto grupal con mantras de la India y el Tibet o melod\u00edas \u00edcaras, t\u00edpicas de la tribu shipibo a la que pertenece Pl\u00e1cido Rodr\u00edguez, que se usan para acompa\u00f1ar las rondas de ayahuasca. Que comenzara a servir el mismo la sustancia fue una cuesti\u00f3n de tiempo. Cuando lleg\u00f3 el cham\u00e1n Rodr\u00edguez Castro, muchos ya estaban bajo el efecto de la ayahuasca: Liprandi hab\u00eda ofrecido una toma esa misma ma\u00f1ana, de acuerdo a testimonios.<br \/>\nEn la casa del Delta, con los j\u00f3venes reunidos en ronda, Rodr\u00edguez Castro comenz\u00f3 a llamarlos uno por uno para comenzar el rito. Se supon\u00eda que ser\u00eda algo sagrado, una experiencia sanadora, con la ayahuasca como combustible espiritual. Pero en el transcurso de la noche, tres chicas fueron abusadas sexualmente. Una de ellas, posiblemente violada con una penetraci\u00f3n forzada. Dos de ellas se\u00f1alaron a Rodr\u00edguez Castro como el responsable. A m\u00e1s de dos a\u00f1os del hecho, que se mantuvo en estricto secreto, ninguna de ellas hizo una denuncia ante la Polic\u00eda o frente a un fiscal.<\/p>\n<p>En privado, Liprandi temi\u00f3 un esc\u00e1ndalo. No se trataba de narcotr\u00e1fico, de caer preso como un proveedor de estupefacientes: sab\u00eda bien que en 2014, ante la ley argentina, la ayahuasca todav\u00eda no era una droga. La dimetiltriptamina, el principio activo que vuelve a la ayahuasca una potente sustancia visionaria, reci\u00e9n ingres\u00f3 en 2015 al decreto que enumera las drogas prohibidas en el pa\u00eds, luego de a\u00f1os de un arcaico retraso legislativo. Evidentemente, para el galerista, se trataba de sexo, y de c\u00f3mo callar el problema.<\/p>\n<p>\u00abB\u00bb, la primera chica en pasar con el cham\u00e1n fue quien rompi\u00f3 el silencio sobre lo ocurrido en el Tigre bajo un estricto pedido de anonimato. \u00abB\u00bb frecuentaba el circuito porte\u00f1o de la ayahuasca al menos desde mayo de 2013. Es una escena de pocos proveedores, con seguidores que se congregan en el delta del Tigre, en chacras en las afueras de Buenos Aires y en distintos puntos del delta del Tigre. \u00abCualquiera que tenga ayahuasca y convoque gente puede servirla. La tra\u00e9s desde Per\u00fa o Brasil, lo peor que te puede pasar es que te la tiren en la Aduana. Nadie lo regula. Lo peor que te puede pasar es que te la hagan tirar en la Aduana. No es dif\u00edcil entrar a las ruedas tampoco; es un boca a boca de confianza. Se hace una primera toma, luego una segunda y si uno quiere seguir tomando, lo pide. Pod\u00e9s llegar a tomar cuatro, cinco veces\u00bb, dec\u00eda \u00abB\u00bb a comienzos de 2014.<\/p>\n<p>El \u00abdietado\u00bb, o el per\u00edodo de depuraci\u00f3n antes de una toma, que puede incluir abstinencia sexual, es parte del proceso. Algunos de los habitu\u00e9s frecuentan los \u00abfeitios\u00bb en Brasil y Per\u00fa, donde el t\u00e9 de ayahuasca se cocina ritualmente, mezclando la planta chacruna y la liana yag\u00e9. \u00abB\u00bb formaba parte de las rondas de \u00abAgni\u00bb, una reconocida facilitadora local de la substancia. All\u00ed fue donde conoci\u00f3 a Liprandi, a quien comenz\u00f3 a frecuentar. Su confianza la llev\u00f3 a sentarse frente por primera vez frente al cham\u00e1n en un deck sobre el jard\u00edn, en plena noche.<\/p>\n<p>Vestido en una t\u00fanica elaborada, sin ropa interior, Rodr\u00edguez Castro comenz\u00f3 a preguntarle directamente sobre sexo: con cu\u00e1ntos hombres hab\u00eda estado en su vida, si hab\u00eda tenido relaciones en la v\u00edspera. B. le contest\u00f3 que s\u00ed. Al o\u00edr eso, el cham\u00e1n frunci\u00f3 el ce\u00f1o: \u00abMe dijo que ten\u00eda una energ\u00eda complicada, que me ten\u00eda que limpiar. No me son\u00f3 descabellado\u00bb. Rodr\u00edguez Castro le pidi\u00f3 que se desnude.<\/p>\n<p>El shipibo comenz\u00f3 su tratamiento, por as\u00ed decirlo: \u00abAh\u00ed me empez\u00f3 a soplar humo en la vagina, me hizo abrir, me mir\u00f3 intensamente. Me abraz\u00f3. Fue muy inc\u00f3modo. Ah\u00ed todo empez\u00f3 a ser raro. Yo pens\u00e9: &#8216;Es un m\u00e9dico, me va a ayudar'\u00bb. Las defensas de B. no estaban precisamente altas: hab\u00eda tomado ayahuasca esa misma ma\u00f1ana. \u00abEstaba todo et\u00e9reo, era un estado de inocencia\u00bb, dice. Luego, en el living, el cham\u00e1n sirvi\u00f3 la ayahuasca. Tiempo m\u00e1s tarde, Rodr\u00edguez Castro anunci\u00f3 que dar\u00eda \u00abtratamientos individuales\u00bb a algunos en la ronda. Una amiga de B. fue de las primeras. Volvi\u00f3 espantada, temblando. B. se le ri\u00f3. Luego, ella misma fue llamada.<\/p>\n<p>En una habitaci\u00f3n en la casa, con la puerta entreabierta, Pl\u00e1cido comenz\u00f3 a acercarse, seg\u00fan su testimonio: \u00abYo ya estaba en el estado de ayahuasca. Me empez\u00f3 a decir &#8216;vos vas a ser la mujer del cham\u00e1n, sos muy hermosa, casate conmigo&#8217;. Me pidi\u00f3 que lo bese como si fuese su amante, me succion\u00f3 la lengua. Me tocaba cuando me distra\u00eda\u00bb. Luego, el cham\u00e1n la meti\u00f3 junto a \u00e9l bajo su t\u00fanica, para apoyarle varias veces su pene erecto. B. repet\u00eda: \u00abNo, no, me quiero ir\u00bb. En charlas posteriores, supo que su amiga hab\u00eda pasado por algo similar. Para el final de la noche, no hab\u00edan sido las \u00fanicas.<\/p>\n<p>Junto al cham\u00e1n, hab\u00eda llegado al arroyo La Horca un nuevo grupo de j\u00f3venes, entre ellas una chica de 25 a\u00f1os, esbelta, de impronta hippie, pelo rubio, cara ani\u00f1ada. Su presencia fue fugaz: parti\u00f3 con la salida del sol. B. y su amiga llegaron a ella, eventualmente, a trav\u00e9s de un mail. \u00abNos lo contaba entre l\u00edneas\u00bb, dice B: \u00abDespu\u00e9s la vimos, ella estaba mal. Le preguntamos si el cham\u00e1n la hab\u00eda violado. Nos dijo que s\u00ed, que la penetr\u00f3\u00bb. La tercera joven atacada reconoci\u00f3 el hecho, pero no quiso admitir si fue penetrada. No quiso denunciar penalmente a Pl\u00e1cido: \u00abNo tengo inter\u00e9s en seguir exponi\u00e9ndome. La polic\u00eda no va a hacer nada y yo voy a seguir pegada a eso. Si los tiempos de la Justicia correspondiesen a los tiempos del dolor, no lo dudar\u00eda\u00bb, dijo.<\/p>\n<p>Finalmente, tras la rueda en el Tigre, las chicas confrontaron a Liprandi: le exigieron carear a Rodr\u00edguez Castro. Hab\u00edan tardado en caer: se sacaron una foto grupal la ma\u00f1ana despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Consultado por los presuntos ataques de cham\u00e1n, lejos de negarlos, Liprandi los admiti\u00f3 en un e-mail al autor de esta nota: \u00abEl abuso de tres mujeres a manos de este energ\u00fameno, con quien me equivocara groseramente al considerarlo un cham\u00e1n, Pl\u00e1cido Rodr\u00edguez Castro, al que conoc\u00ed dietando con su hermano en la localidad shipiba de San Francisco, Per\u00fa, en julio del 2013 me parece desde todo punto de vista condenable, y ya me he ocupado de alertar en su comunidad para evitar que esto se repita\u00bb, escribi\u00f3.<\/p>\n<p>Liprandi se excus\u00f3 de seguir hablando ampar\u00e1ndose en las v\u00edctimas mismas: afirm\u00f3 que algunos d\u00edas despu\u00e9s de la noche en el Delta se reuni\u00f3 con dos de ellas y que le pidieron \u00abguardar absoluta discreci\u00f3n con respecto a lo sucedido el 11 en mi casa\u00bb. Un mes despu\u00e9s, parad\u00f3jicamente, \u00abB.\u00bb romp\u00eda el silencio ante un grabador period\u00edstico y contaba su historia.<\/p>\n<p>A B., por el simple hecho de hablar, el circulo ayahuasquero al que pertenec\u00eda le dio la espalda; hasta su amiga que fue supuestamente abusada junto a ella en la noche del 11 de enero decidi\u00f3 no hablarle. Con casi 30 a\u00f1os, no dio su testimonio llorando: lo hizo indignada, con hast\u00edo. \u00abQuiero que esto trascienda porque la pr\u00f3xima puede morirse alguien\u00bb, lanz\u00f3. En un primer momento, decidi\u00f3 denunciar todo en un grupo cerrado de consumidores en Facebook, al que Liprandi tiene acceso. Ante la comunidad ayahuasquera, Liprandi tambi\u00e9n hizo su descargo: dijo estar indignado, afirm\u00f3 nuevamente que ech\u00f3 al cham\u00e1n Rodr\u00edguez Castro de su casa.<\/p>\n<p>Sin embargo, en su respuesta, el galerista habl\u00f3 del potencial riesgo -para \u00e9l- de hacer una denuncia policial, y del revuelo medi\u00e1tico que implicar\u00eda. Lo mejor parec\u00eda ser resolver el tema puertas adentro. Varios gur\u00faes locales ayahuasca comenzaron a mirarlo con recelo; ya lo consideraban un improvisado en un asunto delicado. Otro cham\u00e1n porte\u00f1o que serv\u00eda ayahuasca en sus propias rondas en el Tigre le dedic\u00f3 una larga carta abierta con fuertes cr\u00edticas a Liprandi. Jorge Gim\u00e9nez, psic\u00f3logo transpersonal y tambi\u00e9n cham\u00e1n que fue detenido en la \u00abOperaci\u00f3n Kambo\u00bb de este mes, oy\u00f3 tambi\u00e9n del caso: \u00abEl shipibo comete estos abusos con turistas o mujeres blancas porque si lo hace con una de su comunidad lo liquidan\u00bb, analizaba.<\/p>\n<p>A mediados de marzo de este a\u00f1o, B. se comunic\u00f3 por \u00faltima vez: dijo hab\u00eda tomado el valor para denunciar el abuso en una fiscal\u00eda de Tigre. Sin embargo, aclar\u00f3 que hablar\u00eda antes con Liprandi, que le parec\u00eda lo correcto avisarle. La denuncia no se hizo hasta hoy. Algo ocurri\u00f3 en el medio. Pl\u00e1cido Rodr\u00edguez continu\u00f3 libre. A pesar de la advertencia de Liprandi en su comunidad, una publicaci\u00f3n de Facebook de febrero de este a\u00f1o anunciaba la creaci\u00f3n de un centro ayahuasquero en San Francisco con el cham\u00e1n como principal atracci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Fue organizada en el delta del Tigre por el reconocido galerista de arte Ignacio Liprandi: un aborigen de la selva peruana la ofici\u00f3. En el curso de la noche, tres chicas fueron atacadas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Primero, hay que explicar al anfitri\u00f3n. Ignacio Liprandi podr\u00eda haber sido ministro, una estrella pol\u00edtica en ascenso. Uno de los coleccionistas&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[23636,76,328,646],"class_list":["post-59608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-destacadas","tag-ignacio-liprandi","tag-mauricio-macri","tag-pro","tag-tigre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59608"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59610,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59608\/revisions\/59610"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}