{"id":55400,"date":"2015-11-23T09:00:28","date_gmt":"2015-11-23T12:00:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=55400"},"modified":"2015-11-23T09:00:28","modified_gmt":"2015-11-23T12:00:28","slug":"demandas-y-quejas-a-la-hora-del-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/demandas-y-quejas-a-la-hora-del-sexo\/","title":{"rendered":"Demandas y quejas a la hora del sexo"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/problemas-de-pareja.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-55401\" src=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/problemas-de-pareja-300x158.jpg\" alt=\"problemas-de-pareja\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/problemas-de-pareja-300x158.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/problemas-de-pareja-500x263.jpg 500w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/problemas-de-pareja.jpg 531w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0 Las relaciones sexuales son\u00a0tan importantes en la vida de los seres humanos, que muchas veces termina definiendo el futuro de las parejas. Pese a\u00a0tener una buena convivencia, en ciertas ocasiones,\u00a0aparecen las quejas bajo las s\u00e1banas.<\/em><\/p>\n<p>Las relaciones dentro de la pareja no resultan para nada f\u00e1ciles, por m\u00e1s amor que se profesen. Los habituales avatares que generan el trabajo, la econom\u00eda familiar y los chicos que crecen sin parar y son por dem\u00e1s demandantes, suelen construir un combo dif\u00edcil de superar, en especial en estos tiempos en los que todo se hace a mil por hora. Sin importar la edad ni la condici\u00f3n sociocultural, hay una cuesti\u00f3n cada vez m\u00e1s evaluada y que no siempre tiene un desarrollo feliz, que son las relaciones sexuales y los estados de insatisfacci\u00f3n que a veces provocan.<\/p>\n<p>Porque, se sabe, aun en parejas que suelen tener una convivencia muy positiva, tanto en lo afectivo como en lo comunicacional, la demanda sexual de ambas partes suele resultar un problema que arranca con la queja. Un tema resolver que, en muchos casos, termina por definir el futuro de esa pareja, ya que de no solucionarse puede hacerla terminar en un rotundo fracaso.<\/p>\n<p><strong>La queja es el inicio del mal<\/strong><\/p>\n<p>Cuando una pareja no funciona cuando de cuestiones de alcoba, se trata, las cosas a veces se complican. Seg\u00fan estudios realizados recientemente en la Universidad de Toronto, Canad\u00e1, que abarcaron a familias de toda Latinoam\u00e9rica, las diferencias y las primeras quejas surgen, en gran medida, por el grado de regularidad con que se mantienen las relaciones sexuales. Si bien hay muchos hombres que demandan m\u00e1s actividad semanal, tambi\u00e9n hay mujeres que protestan de no recibir toda la atenci\u00f3n que ellas querr\u00edan en las relaciones \u00edntimas.<\/p>\n<p>Lo cierto es que, seg\u00fan el an\u00e1lisis de los investigadores canadienses, tener una vida sexual demasiado activa no garantiza la felicidad. Es m\u00e1s, si bien hay parejas que diariamente necesitan tener relaciones \u00edntimas, la generalidad marca que cuando un hombre y una mujer se estabilizan socialmente en la convivencia, la calidad supera a la cantidad y esas parejas funcionan mejor cuando tienen relaciones dos o a lo sumo tres veces en siete d\u00edas. Al encontrar el equilibrio, la queja va desapareciendo.<\/p>\n<p>Asimismo, el equipo interactivo de m\u00e9dicos y psic\u00f3logos canadienses indica que esa actividad puede, muchas veces, tapar ciertas diferencias y quejas de otra \u00edndole entre los protagonistas, dado que el atractivo que sienten eleva enormemente sus endorfinas y llegan con naturalidad al sexo, aun cuando hayan mantenido diferencias en la econom\u00eda familiar o en la educaci\u00f3n de los hijos. Es m\u00e1s, el informe asegura que parejas conformadas por personas de m\u00e1s de 40 a\u00f1os mantienen esa pr\u00e1ctica, no como una costumbre sino como una necesidad de pertenencia mutua, algo as\u00ed como que se renueva la llama del amor en cada encuentro.<\/p>\n<p>Diferente es el caso de aquellas parejas que con el paso del tiempo pierden esa regularidad. Los conflictos pueden brotar por la insatisfacci\u00f3n de uno de los dos actores.<\/p>\n<p><strong>La protesta sexual<\/strong><\/p>\n<p>El problema se da cuando esa relaci\u00f3n, ideal inicialmente, comienza a desgastarse, ya no en la convivencia diaria sino en la cama. En ese sentido, en la apreciaci\u00f3n de la especialista <strong>Mariela Tesler<\/strong>, un 85 % de las parejas no est\u00e1n conformes con su vida sexual. Y si bien la gran mayor\u00eda se queja, no muchas provocan algo nuevo para generar un cambio que les devuelva el esplendor perdido.<\/p>\n<p>Tesler indica en su informe que en todo comienzo de una relaci\u00f3n, el manto rosa lo cubre todo. La novedad, el enamoramiento, el amor ciego que todo lo puede y la regularidad y frecuencia son altos. Cualquier diferencia pasa desapercibida, cualquier anhelo no concedido hasta se esfuma en el aire. Se vive en un estado de euforia y pasi\u00f3n desmedida. <em>\u201cNos espejamos en el otro, proyectamos. Estamos totalmente predispuestos a modificarnos, a ser creativos y a dar mucho m\u00e1s para que esa luna de miel no se termine nunca\u201d<\/em>, expresa.<\/p>\n<p>Claro que luego, aprecia Tesler, <em>\u201ccuando llegan los tiempos de la rutina diaria, la convivencia,se baja a la realidad de todos los d\u00edas. Sobrevienen el estr\u00e9s, los ni\u00f1os con sus problemas y ocupaciones, m\u00e1s las preocupaciones y el cansancio. Entonces asoman las primeras peleas y, cuando empieza a repetirse la situaci\u00f3n, la gran queja, lo que lleva a bajar la frecuencia del acto. Ya no agradecemos lo que tenemos, sino que nos quejamos por lo que no est\u00e1\u201d<\/em>, remarca.<\/p>\n<p>As\u00ed, es probable que el primer gran cortocircuito suceda puertas adentro de la alcoba. Aquel que se queja, en la visi\u00f3n de Tesler, elabora una lista interminable de requerimientos y pedidos para la pareja. Se enumera enseguida lo que no les gusta del otro y cada vez les cuesta m\u00e1s ponerse a pensar lo que s\u00ed los hace felices. Ese ser que una vez fue el elegido, parece haber quedado perdido all\u00e1 lejos y hace tiempo. Esto lleva a perder la seducci\u00f3n, y se reduce la capacidad para volver a cortejar. Parece que la conquista de los primeros d\u00edas se llev\u00f3 consigo las ganas.<\/p>\n<p><strong>No es lo que parece<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe de la especialista, los protagonistas imaginan que si el otro los quiere les leer\u00e1 el pensamiento y har\u00e1 exactamente lo que est\u00e1n necesitando o queriendo. Cuando eso no sucede aparece el enojo, se cree falsamente que no hay nada para hacer. Gran error. <em>\u201cEl deseo no es siempre espont\u00e1neo, \u00a1hay que ayudarlo!\u201d<\/em>, replica. Y agrega que nos lamentamos porque no sabemos tocarnos o besarnos el uno al otro como nos gustar\u00eda.<\/p>\n<p>En la visi\u00f3n de las mujeres existe la premisa de que<em> \u201cel var\u00f3n es b\u00e1sico por naturaleza\u201d<\/em>; eso dificulta cualquier deseo de previa y se siente que esta nunca va a llegar. Esto ocurre cuando las mujeres se enojan al ver que los varones ya alcanzaron el cl\u00edmax y ellas ni siquiera lograron a comenzar a excitarse. Ni que hablar de aquellos hombres que solo parecen querer satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas, sin nada de cortejos ni arrumacos previos. Y si lucen muy cansados, evitan el acto con cualquier excusa, o intentan planificarlo en lugar de que surja espont\u00e1neamente. Aluden a que esa mujer que los deslumbr\u00f3 ya no es la misma. Se le fue lo salvaje, lo perra, se le fue lo inalcanzable.<\/p>\n<p>Lo cierto es que ambos, si se quieren, no buscar\u00e1n reflotar el pasado; si se habla en los momentos precisos, se deben buscar las muchas maneras de encontrarse de nuevo formando un v\u00ednculo atractivo y diferente. Quiz\u00e1 no tan activo como al principio, cuando todo era nuevo y encantador. Pero creando una nueva relaci\u00f3n que no solamente salve a la pareja desde lo afectivo, sino tambi\u00e9n renueve la intimidad. Un buen ejemplo es el que plantean los canadienses, de mejorar la calidad al costo de bajar la cantidad.<\/p>\n<p>Para Tesler, la visi\u00f3n de que todo tiempo pasado fue mejor no alcanza para encontrar soluciones. Es m\u00e1s, hasta puede resultar nociva. Muchos integrantes de parejas con problemas sexuales pueden llegar a pensar que con el paso del tiempo y cuando el fuego inicial se apaga, hay una l\u00f3gica inexorable que no va a cambiar. Pero la especialista apuesta a que ambos, ya sea con ayuda terap\u00e9utica o simplemente juntos, hablando y con buenas intenciones e imaginaci\u00f3n, busquen una soluci\u00f3n racional que les permita recuperar lo perdido.<\/p>\n<p>No es cuesti\u00f3n de que, ante ese<em> \u201cfaltante\u201d <\/em>sexual, cambiemos de pareja y listo. La insatisfacci\u00f3n puertas adentro de una habitaci\u00f3n se supera con di\u00e1logo e imaginaci\u00f3n, y lo que hay que buscar es modificar aquella queja por una variable positiva que devuelva a esas dos personas la necesidad de estar juntos en todos los sentidos, y fundamentalmente, a recuperar el deseo de amor y de sexo. Indefectiblemente hay que hacer algo, y ser constante en ello, para que se modifique la situaci\u00f3n generando una pareja renovada y mucho m\u00e1s a gusto.<\/p>\n<p>Ya lo explica la neurociencia de los cient\u00edficos canadienses, muy bien graficada por Tesler. <em>\u201cNuestras rutinas van formando un \u2018mapa\u2019, un surco en el cerebro. Para que algo se modifique, no basta con hacerlo una vez, hay que repetirlo hasta que forme un nuevo surco y trace otra l\u00ednea. No ser\u00e1 tan r\u00e1pido, pero es totalmente posible. Lo que hay que tener es verdaderas ganas y dedicaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Si \u00e9l no se da cuenta c\u00f3mo porque su naturaleza es diferente, ense\u00f1arle con cari\u00f1o, con amor, con deseo de que la previa mejore. Buscarlo primero, sorprenderlo, condimentar la relaci\u00f3n con aromas, aceites, lencer\u00eda nueva. Intentar algo diferente. \u00bfY si ella no quiere? Seducirla durante el d\u00eda. Halagarla, mimarla m\u00e1s de lo acostumbrado. Escuchar qu\u00e9 le gusta, detenerse a oler su piel, decir con un susurro al o\u00eddo lo que le espera cuando se encuentren solos\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Las relaciones sexuales son\u00a0tan importantes en la vida de los seres humanos, que muchas veces termina definiendo el futuro de las parejas. Pese a\u00a0tener una buena convivencia, en ciertas ocasiones,\u00a0aparecen las quejas bajo las s\u00e1banas. 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