{"id":44265,"date":"2014-07-18T16:50:45","date_gmt":"2014-07-18T19:50:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=44265"},"modified":"2014-07-18T16:50:45","modified_gmt":"2014-07-18T19:50:45","slug":"histeria-vibradores-y-la-mistica-del-pene-duro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/histeria-vibradores-y-la-mistica-del-pene-duro\/","title":{"rendered":"Histeria, vibradores y la m\u00edstica del pene duro"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/histeria-Charcot.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-44266\" src=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/histeria-Charcot-300x177.jpg\" alt=\"histeria-Charcot\" width=\"300\" height=\"177\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/histeria-Charcot-300x177.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/histeria-Charcot-500x295.jpg 500w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/histeria-Charcot.jpg 502w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>A Rachel Maines, un libro sobre el orgasmo femenino le cost\u00f3 su puesto en la universidad. Explicaba c\u00f3mo la comunidad m\u00e9dica neg\u00f3 durante varios siglos la importancia del cl\u00edtoris en la sexualidad de las mujeres, y el papel que en ese fraude cient\u00edfico jug\u00f3 una enfermedad confusa: la histeria.<\/p>\n<p><strong>En 1999 la historiadora Rachel P. Maines escribi\u00f3 un libro tan valiente sobre el orgasmo femenino que le cost\u00f3 su puesto en la universidad. En realidad, tampoco era para tanto. S\u00f3lo relataba, amparada en abundante documentaci\u00f3n cient\u00edfica, el modo en que la comunidad m\u00e9dica neg\u00f3 durante varios siglos la importancia el cl\u00edtoris en la sexualidad de las mujeres y el papel que, en este fraude cient\u00edfico, jug\u00f3 una enfermedad confusa que todav\u00eda hoy conocemos con el nombre de histeria.<\/strong><\/p>\n<p>El libro en cuesti\u00f3n, con el que Maines sali\u00f3 de la academia para entrar en la historia del ensayo feminista, y que once a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n acaba de ver la luz en castellano en la editorial milrazones, es <em><a href=\"http:\/\/www.lahormigaatomica.net\/libro\/la-tecnologia-del-orgasmo\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #c54533;\">La tecnolog\u00eda del orgasmo. La histeria, los vibradores y la satisfacci\u00f3n sexual de las mujeres<\/span><\/a><\/em>,\u00a0 un recorrido por la genealog\u00eda del vibrador y su problem\u00e1tica relaci\u00f3n con el modelo de sexualidad androc\u00e9ntrica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los registros de la historia m\u00e9dica, las primeras m\u00e1quinas vibradoras aparecieronn en los gabinetes m\u00e9dicos en la segunda mitad del XIX para tratar a las mujeres con problemas de nervios, apat\u00eda, anorexia, frigidez y una extensa colecci\u00f3n de patolog\u00edas englobadas bajo el oscuro paraguas de la histeria. Algunos textos del Renacimiento ya inclu\u00edan indicios de que los \u201cmasajes r\u00edtmicos en la zona vulvar\u201d aliviaban el malestar psicol\u00f3gico de muchas mujeres pero los especialistas m\u00e9dicos se resist\u00edan a aplicarlos argumentando que, adem\u00e1s de \u201ctediosos y dif\u00edciles de aprender\u201d, les exig\u00edan \u201cdemasiado tiempo\u201d. Durante siglos, <em>the job nobody wanted<\/em> (el trabajo que nadie quer\u00eda) como lo llama Maines, recay\u00f3 en las comadronas a las que, por su condici\u00f3n de subalternas, se les atribu\u00edan las tareas que sus superiores varones no ten\u00edan tiempo o ganas de realizar.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n cambi\u00f3\u00a0 con la llegada de la electricidad y, con ella, de <a href=\"http:\/\/www.funhouserock.com\/funhouse\/blab\/showthread.php?21931-The-Chattanooga-vibrator-available-in-1904\" target=\"_blank\"><span style=\"color: #c54533;\">aparatos masajeadores que automatizan la terapia<\/span><\/a><sup><a href=\"http:\/\/www.pikaramagazine.com\/2010\/12\/histeria-vibradores-y-la-mistica-del-pene-duro-la-ciencia-nego-durante-siglos-la-importancia-del-clitoris-y-patologizo-el-orgasmo-femenino\/#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><\/a><\/sup>: \u201cmientras que un experto manual no puede superar las 300 vibraciones por minuto, el masajeador el\u00e9ctrico propociona hasta 3000\u201d. En unos a\u00f1os, el trabajo que nadie quer\u00eda realizar se vuelve maqu\u00ednico, r\u00e1pido y rentable y el vibrador alcanza un \u00e9xito rotundo: por fin, la enfermedad m\u00e1s extendida entre las mujeres burguesas se puede resolver en unas pocas sesiones de varios minutos. Desde entonces y hasta los a\u00f1os veinte, se multiplicaron los modelos, los sistemas de aplicaci\u00f3n y los tratamientos combinados que completan el vibrador el\u00e9ctrico con duchas localizadas en la zona genital. Las esposas de la nueva clase pudiente acudieron en masa a los balnearios y la comunidad cient\u00edfica se rindi\u00f3 a los beneficios de la hidro- y la ritmo-terapia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la doctrina cient\u00edfica de la \u00e9poca, lo que les ocurr\u00eda a las mujeres cuando se les aplicaban esos milagrosos masajes vulvares, no era un orgasmo sino una reacci\u00f3n denominada \u201ccrisis hist\u00e9rica\u201d, caracterizada por reacciones como \u201cp\u00e9rdida momentanea de la conciencia, enrojecimiento de la piel, gemidos, contracciones uterinas, espasmos musculares, secreci\u00f3n de fluidos vaginales, en algunos casos llanto o risa, y sue\u00f1o\u201d. Es decir, que en todos esos a\u00f1os en ning\u00fan momento se consider\u00f3 que el vibrador fuera un utensilio sexual (a diferencia del esp\u00e9culo que, curiosamente y pese a que su aplicaci\u00f3n dista mucho de ser placentera, s\u00ed levantaba suspicacias entre los maridos y los propios m\u00e9dicos).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que estos cient\u00edficos, que se presume eran hombres de su tiempo, no identificaran esos s\u00edntomas con el orgasmo femenino? Seguramente porque no estaban en condiciones de asumir lo que eso significaba.<\/p>\n<p>El \u00e9xito terape\u00fatico del vibrador parec\u00eda sugerir que las mujeres anorg\u00e1smicas (que no ten\u00edan orgasmos con sus maridos) en realidad no lo eran puesto que con los masajes s\u00ed que los ten\u00edan. De confirmarse esta hip\u00f3tesis, hab\u00eda que aceptar que la relaci\u00f3n entre el placer de las mujeres y la penetraci\u00f3n coital era cuanto menos dudosa y que todas las teor\u00edas sobre la sexualidad femenina formuladas desde Hip\u00f3crates eran un error. O dicho de otro modo: que el pene nunca volver\u00eda a ser lo mismo. La histeria, como enfermedad paradigm\u00e1tica que re\u00fane todos los males de la primera mujer moderna, funcionar\u00e1 durante mucho tiempo como un dique de contenci\u00f3n para evitar comprender la verdadera naturaleza del placer femenino. El hecho de que el orgasmo no coital y la crisis hist\u00e9rica se manifiestaran de la misma manera -\u201dgemidos, contracciones uterinas, espasmos musculares, secreci\u00f3n de fluidos vaginales\u201d, etc.- no pon\u00eda en cuesti\u00f3n ni el concepto de histeria ni la idea que se ten\u00eda sobre el orgasmo de las mujeres sino que, por el contrario, serv\u00eda para reforzar el argumento de que todas las formas de placer que no tuvieran su or\u00edgen en la penetraci\u00f3n (y habr\u00eda que a\u00f1adir: heterosexual) eran el s\u00edntoma de una patolog\u00eda. La teorizaci\u00f3n de la histeria alcanz\u00f3 su c\u00e9nit con la obra de Freud que, reforzando esta idea, distingui\u00f3 entre dos tipos de orgasmo: el vaginal, considerado como natural y propio de mujeres sanas y maduras; y el clitoridiano, caracter\u00edstico de las inmaduras y las desviadas. La innovaci\u00f3n de Freud consisti\u00f3 en se\u00f1alar que este otro tipo de orgasmo -clitoridiano o hist\u00e9rico- no obedec\u00eda a causas fisiol\u00f3gicas como se cre\u00eda hasta entonces, sino de orden mental.<\/p>\n<p>\u201cEl orgasmo femenino y el modo de provocarlo eran y son an\u00f3malos tanto desde un punto de vista biol\u00f3gico como pol\u00edtico y filos\u00f3fico. Situado en el fr\u00e1gil epicentro de las relaciones heterosexuales, la cuesti\u00f3n potencialmente desestabilizadora de la mutualidad en el orgasmo se traslad\u00f3 a un campo neutral y satanizado en el que la sexualidad femenina se represent\u00f3 como una patolog\u00eda y el orgasmo femenino, definido como crisis hist\u00e9rica, era producido clinicamente como una terapia leg\u00edtima. Lo que despu\u00e9s Foucault llam\u00f3 la \u201chisterizaci\u00f3n del cuerpo femenino\u201d ha sido una manera de proteger y reforzar el patr\u00f3n androc\u00e9ntrico de la realizaci\u00f3n sexual\u201d, explica el libro. Los vibradores no empezaron a salir del \u00e1mbito m\u00e9dico hasta los a\u00f1os veinte cuando, con la llegada del cine, fueron utilizados en algunas pel\u00edculas er\u00f3ticas con fines ya abiertamente sexuales.<\/p>\n<p>Durante las d\u00e9cadas siguientes sobrevivieron camuflados como peque\u00f1os electrodom\u00e9sticos de uso personal para el ama de casa, anunciados en las revistas femeninas. Por fin en los a\u00f1os setenta, el movimiento feminista los reivindic\u00f3 p\u00fablicamente como lo que son y les devolvi\u00f3 la dignidad que merecen que, en opini\u00f3n de la sex\u00f3loga, m\u00e9dico y psicoterapeuta Helen Singer Kapaln, no es ni m\u00e1s ni menos que la de constituir \u201cel \u00fanico avance significativo en la t\u00e9cnica sexual desde la era romana\u201d En la imagen, una paciente en un momento de \u201ccrisis hist\u00e9rica\u201d, perteneciente a la serie fotogr\u00e1fica realizada por el neur\u00f3logo y precursor de la psicopatolog\u00eda, Jean-Martin Charcot, en el Hospital de la Salpetri\u00e8re (Paris) durante la segunda mitad del siglo XIX.<\/p>\n<p>Colecci\u00f3n de im\u00e1genes de vibradores desde 1900 (<a href=\"http:\/\/www.tpbylisa.com\/pdf\/vib_museum.pdf\">descargar PDF<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Rachel Maines, un libro sobre el orgasmo femenino le cost\u00f3 su puesto en la universidad. 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