{"id":36711,"date":"2013-08-11T11:37:28","date_gmt":"2013-08-11T14:37:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=36711"},"modified":"2013-08-11T11:37:28","modified_gmt":"2013-08-11T14:37:28","slug":"alfil-en-mano-izarra-sabe-leer-el-proximo-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/alfil-en-mano-izarra-sabe-leer-el-proximo-movimiento\/","title":{"rendered":"Alfil en mano, Izarra sabe leer el pr\u00f3ximo movimiento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Ricardo-Izarra.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-36712\" alt=\"Ricardo-Izarra\" src=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Ricardo-Izarra-300x170.jpg\" width=\"300\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Ricardo-Izarra-300x170.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Ricardo-Izarra-500x284.jpg 500w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/Ricardo-Izarra.jpg 531w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Reproducimos una nota a un compa\u00f1ero de juego del club de ajedrez publicada en el Diario Popular. Desde adolescente, la lectura y el ajedrez fueron actividades centrales para un hombre encaminado a honrar los valores del conocimiento y el saber como dos herramientas destinadas a abrir la mente.<\/p>\n<p>Concentrado sobre el tablero ubicado en una de las largas mesas del club de ajedrez del colegio <b>San Mart\u00edn, en Avellaneda, Ricardo Izarra <\/b>mueve el alfil en una jugada que a lo sumo en tres o cuatro movimientos seguramente echar\u00e1 por tierra las chances de su rival.<\/p>\n<p>Cada partida que disputa varias veces a la semana desde que enviud\u00f3 hace siete a\u00f1os, opera para Izarra como un conjuro a las horas que sobrelleva sin su compa\u00f1era que le aporta, adem\u00e1s, un intenso ejercicio mental. .<\/p>\n<p>\u00ab<b>El ajedrez me ataja los a\u00f1os<\/b>\u00ab, apunt\u00f3 a<b> HISTORIAS DE VIDA <\/b>este hombre de 83 a\u00f1os para quien, sin embargo, existe otra actividad que lo motiva tanto como el juego ciencia:<b> la lectura.<\/b><\/p>\n<p>\u00abTengo el malsano vicio de los libros en un momento en que la gente ha perdido el h\u00e1bito de la lectura al punto que quienes valoramos lo que es leer<b>, terminamos siendo vistos como raros<\/b>\u00ab.<\/p>\n<p>El v\u00ednculo de Izarra con los libros empez\u00f3 cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os, dos antes que un peluquero comenzara a ense\u00f1arle en Gerli, la localidad en la que se radic\u00f3 tras venir con su familia de Olavarr\u00eda, donde naci\u00f3, como se mov\u00edan las piezas sobre el tablero.<\/p>\n<p>Por gesti\u00f3n de una profesora de historia encontr\u00f3 un trabajo ideal para el perfil cultural que ven\u00eda desarrollado: <b>la m\u00edtica revista Sur, de Victoria Ocampo, donde Izarra se desempe\u00f1\u00f3 como administrativo.<\/b><\/p>\n<p>\u00ab<b>All\u00ed conoc\u00ed a personajes como Eduardo Mallea, Horacio Oyhanarte y Ernesto Sabato<\/b> en un \u00e1mbito -admiti\u00f3- donde me nutr\u00eda con la lectura porque ten\u00eda la necesidad de estar a la altura de toda esa gente a la que admiraba\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo la vida lo llev\u00f3 por otros andariveles y termin\u00f3 trabajando en una f\u00e1brica de lavarropas, en Avellaneda, donde fue uno de los trabajadores que pag\u00f3 con el despido una postura huelguista que se extendi\u00f3 durante casi tres meses.<\/p>\n<p><b>El otro matadero<\/b><\/p>\n<p>Una llama combativa ya iluminaba el esp\u00edritu de Izarra que despu\u00e9s consigui\u00f3 un puesto en una cooperativa de carne en Florencio Varela. \u00ab<b>El lugar era t\u00e9trico porque se carneaba de una manera terrible<\/b>\u00bb record\u00f3, al punto que haciendo gala de sus conocimientos literarios, lo compar\u00f3 con aquel matadero descrito en el monumental cuento de <b>Esteban Echeverr\u00eda.<\/b><\/p>\n<p>All\u00ed tambi\u00e9n su inter\u00e9s por organizar el espacio gremial del establecimiento le gener\u00f3 un serio dolor de cabeza, al punto que su siguiente estaci\u00f3n fue liderar un equipo de ventas que pateaba calles del <b>Gran Buenos Aires <\/b>ofertando s\u00e1banas, en verano, y frazadas, en invierno, a pagar en c\u00f3modas cuotas a cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>En el medio se hab\u00eda casado con Mar\u00eda Isabel Fern\u00e1ndez, \u00abuna gran tipa que sab\u00eda casi todo, al punto que yo bromeaba dici\u00e9ndole que solo le faltaba conocer un par de cosas\u00bb, rememor\u00f3 con los ojos humectados. Con Mar\u00eda Isabel tuvo dos hijas, Patricia, contadora, y Gabriela, arquitecta. A la familia se sum\u00f3 Benito, el nieto en el que anhela ver trasladadas sus inquietudes basadas en el saber<\/p>\n<p>Como siempre, sostiene a modo de lema que su vida <b>\u00abes aprender algo que todav\u00eda no s\u00e9\u00bb<\/b> y por eso mantiene el h\u00e1bito de la lectura y la pr\u00e1ctica del ajedrez que le permiten mantener la cabeza abierta. Mientras tanto frente al tablero, all\u00ed en el Club San Mart\u00edn, el alfil blanco que acaba de mover le cierra al rey negro toda salida posible. Pero no lo inmuta haber ganado. Ya lo sab\u00eda cuatro movimientos atr\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reproducimos una nota a un compa\u00f1ero de juego del club de ajedrez publicada en el Diario Popular. Desde adolescente, la lectura y el ajedrez fueron actividades centrales para un hombre encaminado a honrar los valores del conocimiento y el saber como dos herramientas destinadas a abrir la mente. Concentrado sobre el tablero ubicado en una&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[261,461,1662,16764,5719,16763,820],"class_list":["post-36711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociales","tag-ajedrez","tag-avellaneda","tag-gerli","tag-historia-de-vida","tag-juego","tag-ricardo-izarra","tag-san-martin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36711"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36713,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36711\/revisions\/36713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}