{"id":35979,"date":"2013-07-10T13:46:43","date_gmt":"2013-07-10T16:46:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=35979"},"modified":"2013-07-10T13:46:43","modified_gmt":"2013-07-10T16:46:43","slug":"las-palabras-se-suicidan-literatura-y-muerte-del-lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/las-palabras-se-suicidan-literatura-y-muerte-del-lenguaje\/","title":{"rendered":"Las palabras se suicidan literatura y muerte del lenguaje"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Carlos-Skliar-libro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-35980\" alt=\"Carlos-Skliar-libro\" src=\"http:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Carlos-Skliar-libro-300x224.jpg\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Carlos-Skliar-libro-300x224.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Carlos-Skliar-libro-400x300.jpg 400w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Carlos-Skliar-libro.jpg 502w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Las redes sociales, el celular, la prisa y la necesidad de recibir y de obtener informaci\u00f3n de manera inmediata, \u00bfcondicionan, mutilan o da\u00f1an el idioma?.<\/em><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Carlos Skliar investigador independiente del CONICET en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), autor del libro\u00a0<em>No tienen prisa las palabras<\/em>, publicado en 2012, por Editorial Candaya, analiza y reflexiona sobre el rol y las formas de expresi\u00f3n caracter\u00edsticas en la actualidad.<\/p>\n<p>\u00abNo tienen prisa las palabras en decir. La urgencia tiene voz atragantada. La prisa\u00a0alborota los sonidos y se acaba por decir todo lo contrario. La rapidez siempre es\u00a0extranjera. El barullo es un jerogl\u00edfico que no descifraremos nunca. Escribir,\u00a0entonces, mir\u00e1ndote a los ojos. Deseando tu dictado\u00bb, afirma Skliar en su libro.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>\u00bfCu\u00e1les son las caracter\u00edsticas que priman en el lenguaje moderno<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>No son estos buenos tiempos para la complejidad y multiplicidad del lenguaje. Hay un predomino exagerado de la rapidez y la eficacia en la transmisi\u00f3n y por eso, cada vez m\u00e1s, se van apartando algunas formas de expresi\u00f3n po\u00e9ticas o literarias, m\u00e1s rugosas, m\u00e1s ambiguas. A\u00fan as\u00ed, por m\u00e1s rapidez y eficacia que se pretenda, el lenguaje no es ni la captura ni el dominio de lo real y, por lo tanto, es posible a\u00fan hallar formas de transmisi\u00f3n que no renuncien al misterio de lo humano, ni a los laberintos de la expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>\u00bfQu\u00e9 se gana y qu\u00e9 se pierde en est\u00e1s formas aceleradas de expresarse?<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>En c\u00f3mo cambia la relaci\u00f3n del lenguaje con la temporalidad. No hay ning\u00fan motivo por el cual ligarlo a la prisa o a la urgencia o a la inmediatez. Puede ser una forma de detenci\u00f3n, una pausa que sirva para habitar un tiempo hondo, vinculado m\u00e1s a la intensidad que a lo cronol\u00f3gico; ese cronos que todo lo quiere devorar, incluso al lenguaje.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>\u00bfCu\u00e1l es la reacci\u00f3n del p\u00fablico hacia los libros o los textos extensos?<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>Sin generalizar, a veces la reacci\u00f3n de los lectores ante los textos largos es de desasosiego y pereza. Como si ya el tama\u00f1o de un texto fuera un \u00edndice de su poder de seducci\u00f3n o saturaci\u00f3n. Las formas de expresiones breves y alargadas no deber\u00edan ser vistas como lenguajes separados. Quiz\u00e1 en la literatura est\u00e9n relacionados con g\u00e9neros distintos, s\u00ed. Pero es indudable que el lenguaje de la informaci\u00f3n exige premura y consumidores y es de desear que el lenguaje literario logre hacer respirar de otra manera a sus lectores.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>\u00bfLa tecnolog\u00eda, la comunicaci\u00f3n digital y la expresi\u00f3n a trav\u00e9s de las redes sociales, han da\u00f1ado el lenguaje?<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>Las redes sociales han modificado las formas de escribir y comunicarse y sin duda afectan el acto de leer. Por m\u00e1s masivas que se vuelvan estas pr\u00e1cticas, hay algo en el lenguaje que hace que sobreviva a cualquier intento de fijaci\u00f3n o moda. Es verdad que uno puede expresarse en 140 caracteres pero tambi\u00e9n lo puede hacer en millones. No hay ninguna raz\u00f3n para asumir una posici\u00f3n definitiva al respecto. Ser\u00e1 su car\u00e1cter contempor\u00e1neo lo que resuelva la convivencia entre lo nuevo y lo anterior. No hace falta suicidar formas de escritura y de lectura anteriores.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>\u00bfC\u00f3mo se hace para preservar la lengua de estos da\u00f1os?<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>Hay un enorme tesoro en el lenguaje y poder encontrarlo es de alg\u00fan modo una tarea que nos relaciona no solo con el futuro sino tambi\u00e9n con el pasado. El escritor holand\u00e9s\u00a0Cees Nooteboom<em> <\/em>en su libro\u00a0<em>Tumbas<\/em>\u00a0afirma que el pasado es un tesoro que est\u00e1 al alcance de nuestros ojos, de nuestra escucha. No es cierto que buscar ese pasado sea una tarea imposible si no es a trav\u00e9s de la informaci\u00f3n disponible en Google. Se trata de realizar una traves\u00eda, una experiencia, estirar una mano hacia un libro, hacia una idea, hacia una palabra, hacia otra persona. Esta tambi\u00e9n es una tarea educativa.<\/p>\n<p>&#8211; <strong>\u00bfCu\u00e1les son los desaf\u00edos de cara al futuro?<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>Es incre\u00edble como se multiplican las formas de escribir, como florecen formas literarias inesperadas. Algunos autores lo han llamado de post- literatura. Es una clara se\u00f1al que a\u00fan no hemos tocado un l\u00edmite y que todav\u00eda no asistiremos a la muerte del lenguaje. Un problema crucial quiz\u00e1 sea: si esta \u00e9poca es de hiper-productividad con el lenguaje, si todos somos llamados o conminados a producir, a expresarnos: \u00bfqui\u00e9n va a escuchar y quien va leer? \u00bfHabr\u00e1 alguien del otro lado? \u00bfAlguien que, simplemente, desee una detenci\u00f3n, una pausa?<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las redes sociales, el celular, la prisa y la necesidad de recibir y de obtener informaci\u00f3n de manera inmediata, \u00bfcondicionan, mutilan o da\u00f1an el idioma?. 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